SUCESOS

El «vampiro de Acehúche», el crimen que estremeció a Extremadura hace un siglo

La desaparición de una niña en 1925 desató rumores y acusaciones y dio lugar al nacimiento de una de las leyendas negras más inquietantes de la región

27 Julio 2026, 11:01 | Actualizado 27 Julio 2026, 11:50

En el verano de 1925, la pequeña Trinidad Sánchez Montero, de cuatro años, desapareció en Acehúche sin dejar rastro. Era un 22 de agosto y durante días vecinos y autoridades recorrieron caminos, campos y dehesas en busca de la niña. La incertidumbre pronto dio paso al miedo y a los rumores, hasta que nueve días después apareció su cuerpo en el término municipal de Portezuelo, en la dehesa conocida como Espigadero.

El hallazgo conmocionó a toda la comarca. El cuerpo había aparecido descuartizado y sin una gota de sangre,circunstancia que alimentó las historias más oscuras y dio origen al sobrenombre con el que el caso pasaría a la memoria popular: el «vampiro de Acehúche».

La Guardia Civil inició una investigación que llevó a la detención de dos hombres: un curandero de Garrovillas de Alconétar que se hacía llamar «Cupido» y un pastor. Durante aquellos días circularon todo tipo de versiones, algunas de ellas relacionadas con prácticas supersticiosas y creencias sobre supuestos rituales, pero la investigación oficial terminó apuntando en otra dirección.

El policía enviado desde Cáceres para esclarecer los hechos, concluyó que no había pruebas de un asesinato cometido por los detenidos. Según la reconstrucción realizada, la niña habría fallecido por hambre y sed tras perderse, y posteriormente los mastines del pastor habrían atacado el cuerpo, provocando las mutilaciones que tanto impacto causaron. El pastor, por temor a ser acusado, habría ocultado los restos.

Aquel episodio quedó grabado en la memoria colectiva de Acehúche y sus alrededores, donde durante décadas se transmitió una historia deformada por el miedo y la imaginación popular.