MISTERIO

Expediente abierto al misterio: la comisaría de Navalmoral de la Mata

Golpes, muebles que se arrastran y supuestas apariciones alimentan desde hace años la leyenda de uno de los edificios más enigmáticos de Extremadura

Canal Extremadura Agentes, conserjes y testigos relataron durante años extraños sucesos en el edificio

6 Julio 2026, 10:11 | Actualizado 6 Julio 2026, 10:26

Extremadura cuenta con numerosos enclaves rodeados de historias de misterio. Desde la conocida casa encantada de La Codosera hasta algunos edificios históricos del casco antiguo de Cáceres, los relatos sobre supuestas apariciones y fenómenos inexplicables forman parte del imaginario popular de la región.

Entre ellos figura el Museo Árabe Yusuf Al-Burch, conocido como Al Jussuf, donde algunos médiums e investigadores de lo paranormal aseguran haber percibido la presencia de una supuesta mujer vestida con ropajes árabes. Son testimonios que, como ocurre con otros casos similares, no cuentan con una explicación demostrada ni con evidencia científica.

Pero si hay un edificio que ha concentrado algunos de los testimonios más llamativos en Extremadura es la comisaría de la Policía Local de Navalmoral de la Mata.

La comisaría donde los agentes aseguraron no estar solos

El edificio, que antiguamente albergó un colegio religioso antes de convertirse en dependencias policiales, comenzó a acumular testimonios inquietantes desde hace décadas. Según diferentes investigaciones y relatos recogidos posteriormente por programas especializados, varios trabajadores y agentes afirmaron haber vivido episodios difíciles de explicar.

Entre los sucesos descritos figuran fuertes estruendos procedentes de plantas completamente vacías, el aparente arrastre de muebles cuando no había nadie en el interior o golpes que parecían recorrer los pasillos del edificio. Algunos policías aseguraron que estos ruidos se repetían con frecuencia durante los turnos nocturnos, hasta el punto de evitar determinadas zonas del inmueble.

Uno de los testimonios más llamativos corresponde al antiguo conserje del edificio cuando todavía funcionaba como colegio. Según su relato, durante una ronda nocturna llegó a observar una especie de procesión formada por siete siluetas blancas y difuminadas que parecían desplazarse flotando por los pasillos antes de desaparecer. Aquella experiencia quedó grabada en la memoria de quienes conocieron la historia y, años después, volvió a salir a la luz al recopilarse los distintos testimonios sobre el inmueble.

Las historias de la comisaría adquirieron mayor repercusión nacional tras ser investigadas por el programa Cuarto Milenio, que visitó el edificio en varias ocasiones. Durante una de las investigaciones, el equipo aseguró registrar golpes de origen desconocido y una grabación de audio que posteriormente fue analizada como una supuesta psicofonía. Aun así, ninguno de estos registros constituye una prueba concluyente de actividad paranormal y no existe confirmación oficial que avale dichas interpretaciones.

Entre la leyenda y la explicación racional

Como ocurre con la mayoría de los casos relacionados con fenómenos paranormales, no existe evidencia científica que confirme la existencia de fantasmas o entidades en ninguno de estos lugares. Expertos en psicología y percepción recuerdan que factores como la sugestión, la acústica de edificios antiguos, las corrientes de aire, las vibraciones estructurales o la interpretación subjetiva de determinados estímulos pueden explicar parte de estos episodios.

Sin embargo, para quienes aseguran haberlos vivido en primera persona, esas explicaciones no siempre bastan. Quizá por eso estas historias siguen resistiendo al paso del tiempo y continúan formando parte del patrimonio oral de Extremadura, una tierra donde la historia, las leyendas y el misterio parecen caminar, desde hace siglos, por los mismos pasillos.