LEYENDA

Las brujas blancas de Cañamero

La tradición popular sitúa en Las Villuercas a unas mujeres sabias vinculadas a los remedios naturales, la protección y los secretos de la montaña

Canal Extremadura Las rutas y actividades vinculadas a esta leyenda permiten acercarse a un relato que mezcla tradición, misterio y paisaje

7 Agosto 2026, 08:22 | Actualizado 7 Agosto 2026, 08:47

En las profundidades de Las Villuercas, entre montañas de cuarcita, bosques y antiguos caminos, sobrevive una de las leyendas más fascinantes de Extremadura. Allí, en torno a Cañamero, la memoria popular habla de las brujas blancas, mujeres que durante generaciones fueron consideradas guardianas de un conocimiento ancestral ligado a la tierra, la medicina natural y la protección de quienes acudían a ellas.

Lejos de la imagen oscura que tradicionalmente acompaña al término "bruja", estas figuras representan una imagen muy diferente. Eran mujeres respetadas por su sabiduría, capaces de reconocer las propiedades de las plantas, preparar remedios y utilizar los conocimientos heredados para aliviar enfermedades y ayudar a sus vecinos. Una de ellas incluso cuenta con nombre propio: Dominga La Palanca la mujer de Domingo el herrador 

Su mundo estaba estrechamente unido al paisaje que las rodeaba. Las sierras, los arroyos y los bosques de Las Villuercas eran su gran despensa natural. De allí obtenían las hierbas con las que elaboraban preparados, ungüentos y remedios que pasaban de generación en generación, junto a oraciones, rituales y costumbres que formaban parte de la tradición popular.

La leyenda sitúa uno de sus lugares más emblemáticos en la conocida como Mesa de las Brujas, un enclave rocoso que se eleva sobre el entorno y que durante siglos ha alimentado todo tipo de historias. Cuenta la tradición que allí se reunían estas mujeres para compartir sus conocimientos, celebrar sus encuentros y mantener ese vínculo especial con la naturaleza que las rodeaba.

El misterio aumenta al descubrir que este territorio guarda también una enorme riqueza histórica y arqueológica. Las Villuercas conservan pinturas rupestres, restos de antiguas culturas y paisajes que han sido considerados especiales por las comunidades humanas desde tiempos remotos. Un escenario donde la frontera entre historia, naturaleza y leyenda parece difuminarse.

Las brujas blancas forman parte de una forma de entender el mundo en la que el monte no era solo un espacio físico, sino también un lugar lleno de símbolos y secretos. Su conocimiento de las plantas, de los ciclos naturales y de los remedios tradicionales las convirtió en figuras esenciales dentro de la vida rural de la comarca.

Hoy su historia continúa viva como uno de los grandes tesoros del patrimonio inmaterial de la comarca. Las rutas y actividades vinculadas a esta leyenda permiten acercarse a un relato que mezcla tradición, misterio y paisaje, y descubrir un territorio donde cada sendero parece esconder una nueva historia.