En la Iglesia de Santa María del Castillo, dentro del castillo de Olivenza, se conserva uno de los retablos más espectaculares y singulares relacionados con el origen de Jesús: el famoso Árbol de Jesé o retablo del árbol genealógico de Cristo. Un retablo escultórico de más de 10 metros de altura tallado y policromado en madera, considerado uno de los mayores y mejor conservados Árboles de Jesé que se conservan en Europa.
El Árbol de Jesé es una iconografía tradicional que ilustra la profecía bíblica de Isaías: “Brotará un retoño del tronco de Jesé, y un vástago de sus raíces dará fruto”. La obra visualiza la línea genealógica de Cristo desde Jesé, padre del rey David, hasta la Virgen María y el Niño Jesús, permitiendo a los fieles entender visualmente el origen de Jesús.
El retablo de Olivenza se distingue por su gran tamaño, superando los 10 metros de altura, y por la exquisita conservación de su policromía y talla en madera. En su base se representa a Jesé reclinado, de cuya raíz surge un tronco principal del que brotan las figuras de los reyes de la casa de Judá, culminando en la Virgen y el Niño en la parte superior, rodeados de gloria. Cada detalle refleja la maestría de los artesanos y la riqueza de la tradición artística ibérica.
Datado entre los siglos XVII y XVIII,se trata de una obra anónima, supone sin duda un motivo adicional para visitar la localidad y contemplar uno de los tesoros artísticos más impresionantes del continente, que combina historia, fe y arte en una sola obra maestra.