Entre el viento y la sombra: el arte del rececho
Martes, 4 Noviembre 2025

En la caza, cada detalle cuenta. Antes de dar un solo paso, las herramientas se convierten en nuestros mejores aliados. Unos buenos prismáticos no solo nos acercan al objetivo, sino que nos permiten leer el terreno, anticipar movimientos y conocer el entorno sin ser descubiertos. La observación paciente es el primer acto del cazador responsable.

 

El rececho comienza mucho antes del disparo. Es un juego de estrategia, de calma y silencio. El aire se convierte en un guía invisible: su dirección nos dice cómo movernos, cuándo detenernos y cuándo avanzar. Saber aprovechar el viento es entender la naturaleza, hacerse parte de ella.

 

Cada tronco, cada sombra, puede ser un aliado. Usamos el terreno para mimetizarnos, para acercarnos al ciervo sin romper el equilibrio del bosque. En esos instantes, el corazón late al ritmo de la tierra. Porque más allá de la caza, está la conexión con la naturaleza, el respeto y la emoción de ser parte del entorno salvaje.