La montería forma parte del ADN del campo extremeño. Es tradición, es gestión y es también motor económico para muchos pueblos que encuentran en el monte una forma digna de vida. Cada temporada mueve personas, recursos y mantiene activo un tejido rural que de otro modo estaría en riesgo.
La caza en España generó en 2023 más de 10.190 millones de euros y sostuvo cerca de 199.000 puestos de trabajo, con más de 45.600 empleos directos. La gran mayoría de ellos nacen lejos de las ciudades, en fincas, pueblos y comarcas donde cada jornada cuenta.
Por eso la montería no es solo una cita en el calendario. Es una herramienta para fijar población, para conservar el territorio y para dar futuro a zonas como la raya cacereña con Portugal, donde el campo sigue marcando el pulso de la economía y de la identidad rural.