El embalse de Proserpina sigue siendo el refugio de quienes buscan un baño en verano sin salir de Mérida. Este año, la zona estrena mejoras tras una inversión de más de un millón de euros.
Los paseos de tierra se han restaurado, se han instalado duchas y mesas de picnic, y se han renovado pasarelas y vallas. La intención es clara: hacer la playa más accesible. Caminantes y bañistas ya notan la diferencia: rutas más seguras y accesos más cómodos a la orilla.
Además, se ha construido una zona de juegos infantiles y una pista multideportes, con un coste cercano a 377.000 euros, pensadas para que las familias tengan más opciones de ocio sin salir del embalse.
Desde el Ayuntamiento se habla ahora de preparar la Bandera Azul, un reconocimiento que garantizaría la calidad del agua y de los servicios, aunque por el momento la playa sigue siendo, sobre todo, un espacio para disfrutar del verano en Mérida.