El niño fantasma de la BA022
Jueves, 29 Enero 2026

A finales de octubre de 2018, la carretera BA-022 que une Badajoz con Villalba de los Barros se convirtió en escenario de un suceso que aún hoy sigue sorprendiendo. Una mujer del ámbito sanitario, a la que llamaremos María, se dirigía a su trabajo a primera hora de la mañana, cuando la oscuridad aún dominaba la zona.

A las 7:30, al pasar cerca de una finca conocida como Casa Colorada, el faro derecho de su vehículo iluminó algo que hizo que María se detuviera en seco: la pierna de un niño que caminaba por el arcén. La visión era desconcertante y, al mismo tiempo, inquietante.

El pequeño, que parecía tener unos 10 años, vestía una camisola raída y sucia, reminiscentemente similar a la vestimenta de un esclavo romano. Lo más sorprendente era que parecía levitar sutilmente sobre el suelo, y su presencia no parecía afectarle; continuaba caminando sin prestar atención al coche.

En un primer momento, María pensó que podía ser víctima de un accidente, pero al fijarse en su rostro, se encontró con algo imposible: el niño no tenía rostro. En su lugar había un vacío inquietante que provocó un profundo escalofrío.

El relato de María es un testimonio directo de lo que ella vivió esa mañana. Lo que comenzó como un trayecto rutinario se transformó en un encuentro que desafía cualquier explicación lógica, dejando un episodio más sobre los misterios que aún pueden aparecer en carreteras solitarias y oscuras.