Las carreteras de Tierra de Barros: escenarios de encuentros imposibles
Martes, 27 Enero 2026

Las noches en las carreteras secundarias de Tierra de Barros esconden algo más que silencio y asfalto. Desde hace años, conductores y vecinos relatan sucesos difíciles de explicar, apariciones que desafían la lógica y que han convertido algunos tramos en auténticos puntos calientes del misterio extremeño.

Uno de los casos más impactantes se remonta a 2016, en las inmediaciones de Villafranca de los Barros. Juanma, un joven de la zona, circulaba de noche cuando se topó con una figura imposible: una criatura gigantesca, de unos tres metros de altura, completamente vestida de negro, suspendida en el aire a medio metro del suelo.
No tenía rostro. Tampoco pies ni manos. No se movía. Simplemente estaba allí, inmóvil, como si fuese —según describe el propio testigo— una señal de advertencia colocada por otra dimensión. El encuentro duró apenas unos segundos, pero fue suficiente para dejar una huella imborrable.

De Villafranca ponemos ahora rumbo a Solana de los Barros, donde otro episodio inquietante se suma a la lista. En este caso, un conductor y su copiloto circulaban de madrugada cuando observaron cómo una figura aparentemente humana saltaba de repente a la carretera.
Lo más perturbador ocurrió después: la entidad comenzó a correr de forma bípeda, como una persona, para acto seguido apoyarse en cuatro patas, cruzar el arcén de un salto y desaparecer por completo entre la oscuridad, sin dejar rastro alguno.

El relato nos lo cuenta Francisco Pérez, uno de los protagonistas de aquel suceso, que asegura no haber vuelto a experimentar nada parecido en su vida. “No era un animal conocido, pero tampoco una persona”, afirma. “Lo que vimos no encajaba con nada”.

Casualidad, sugestión o algo más. Lo cierto es que estos testimonios, separados en el tiempo pero unidos por el mismo territorio, alimentan la leyenda negra de unas carreteras donde lo inexplicable parece encontrar el lugar perfecto para manifestarse.
Tierra de Barros, fértil en viñedos… y quizá también en misterios.