Tras casi dos siglos de historia, casi la mitad en manos de la familia Jiménez del Amo, La Corchuela baja la persiana para siempre. Un local que no era solo un bar, sino un hogar para cuatro generaciones de pacenses y testigo de la historia de Badajoz en general y de su casco antiguo en particular.
Andrés recuerda con orgullo y emoción sus primeros pasos tras la barra con apenas nueve. “Empecé con mi padre y aquí sigo. Aquí hemos pasado de todo, ratos buenos, malos… Aquí hemos nacido los cuatro hermanos”. Cada rincón del establecimiento parece guardar un recuerdo de un clan al que han incorporado a sus clientes como uno más convirtiendo este lugar en un establecimiento donde comer y beber era solo parte de su esencia.
Mari es la autora de los famosos churros de La Corchuela. No puede contener las lágrimas mientras se resiste a compartir su secreto. En cambio Caty no duda en darnos las claves de sus migas.
Durante décadas, por el local han pasado vecinos y famosos: Rosa Morena, El Cordobés, Pepe Viyuela, Carlos Latre…
El adiós llega con la sencillez de una tostada, de unas patatas con huevo, pero sobre todo, con agradecimiento. De los dueños, que entregaron su vida a cada plato, y de una ciudad que degustó su esencia en cada rincón de La Corchuela.
Hoy, más que un cierre, es un homenaje a una familia y a un pedazo del corazón pacense que deja de latir este 4 de abril.