ENTREVISTA
El presidente del Coria lamenta que las instituciones no cumplan plazos y pide rapidez en las ayudas
Aurelio 'Lely' Gutiérrez asegura que las instituciones “se están portando bastante bien”, pero lamenta que la respuesta no haya sido lo suficientemente ágil
Canal Extremadura El presidente del Coria, Aurelio Gutiérrez, 'Lely'
El presidente del Coria, Aurelio, 'Lely, Gutiérrez, afronta la jornada del debut en casa con una mezcla de nervios, respeto y emoción. Lo reconoce él mismo: nervios para que todo esté preparado a la hora del partido, respeto por el rival y por la categoría en la que el club se estrena ante su afición, e ilusión y humildad como señas de identidad del equipo. La directiva espera una buena entrada en La Isla, con afluencia de público local y también aficionados del Barakaldo, en una tarde que confían sea “muy bonita”.
Falta de agilidad de las instituciones
El verano, admite Gutiérrez, ha sido de margen cero para el descanso. Desde el 31 de mayo, día del ascenso, no han parado ni un solo día. Han sido meses de gestiones, movimientos y preparativos que, sin embargo, no han dado el resultado esperado. El presidente se muestra “un poco decepcionado” porque, pese al trabajo realizado y al tiempo transcurrido, “no está todo como hubiésemos querido” para esta primera jornada. Asegura que las instituciones “se están portando bastante bien”, pero lamenta que la respuesta no haya sido lo suficientemente ágil.
El club está pendiente de plataformas de televisión y de mejoras que requieren financiación, pero el dinero “no ha llegado aún”. Gutiérrez lanza un mensaje claro: Ayuntamiento, Diputación y Junta “han prometido mucho”, pero sin la llegada efectiva de los fondos no pueden acometer las mejoras exigidas. Confía en que el dinero llegue en los próximos días, aunque hoy no estará todo “de 10”, y el club tendrá que suplir las carencias “de la mejor manera”.
Lejos de complejos por ser uno de los equipos con menor presupuesto de la categoría, el presidente reivindica todo lo contrario: “Una ilusión enorme y muchísimas ganas de dar guerra”. Está convencido de que el equipo va a competir bien y lanza un mensaje a quienes ya les señalan como candidatos al descenso: “Me gustaría ponerles el dedo en la nariz a final de temporada”. Promete trabajo duro para que el Coria dé la cara y ocupe “una posición muy privilegiada”.
