El Mérida ha completado este miércoles su última sesión de entrenamiento antes de poner rumbo a Bilbao, adonde viajará mañana a primera hora. El equipo afronta la cita con una única baja confirmada, la de Pipe. Sin embargo, la principal ausencia en el banquillo volverá a ser la de su entrenador, Fran Beltrán, que deberá cumplir su segunda jornada de sanción y seguirá el encuentro desde la grada.
Pese a no poder dirigir en directo a sus jugadores, Beltrán se muestra convencido de que el equipo llega preparado y con la actitud necesaria para competir al máximo nivel. El técnico subraya que la clave pasa por elevar la intensidad en todos los aspectos del juego.
"Todo lo que hagamos lo tenemos que hacer con más energía, con más intensidad. Tenemos que estar más juntos, más cerca los unos de los otros, ser más ganadores en el duelo", ha señalado. Beltrán insiste, además, en que cada detalle puede marcar la diferencia en una liga tan igualada: "La diferencia entre dar el 100 % y dar el 99,9 es muy grande. Tenemos que subir un puntito más a todo"
El entrenador destaca también la buena respuesta del vestuario durante los últimos días: "Los jugadores son conscientes, la semana de entrenamiento ha sido buena".
Pese a las dificultades, Beltrán se muestra optimista respecto al futuro inmediato del club. "Si algo tengo muy claro es que el Mérida, antes o después, a corto plazo, va a estar en fútbol profesional", ha afirmado con rotundidad.