El sector arrocero europeo ha lanzado un mensaje de socorro a la Comisión Europea, alertando de que la producción en los Veintisiete está al borde del colapso por la entrada masiva de arroz importado procedente de Asia. Industriales y cooperativas reclaman a Bruselas la activación de la cláusula de salvaguardia y la actualización de unos aranceles congelados desde 2004, que consideran insuficientes para proteger al mercado comunitario.
Según los datos del sector, la Unión Europea importó 1,7 millones de toneladas de arroz en la última campaña, de las que casi el 60 % entró sin pagar aranceles. La unión de empresas arroceras españolas, Unidade, junto con Cooperativas Agro-alimentarias, advierte de que esta presión exterior ha hundido los precios en origen y ha obligado a muchos agricultores a reconvertir sus explotaciones hacia variedades de mayor valor añadido para intentar mantener la rentabilidad.
Las organizaciones profesionales alertan además de que la tendencia va a más. Para la presente campaña, aseguran, ya se han solicitado 50.000 toneladas adicionales de importaciones, lo que incrementa el temor a un abandono de tierras cultivadas durante siglos. A ello se suma el riesgo de pérdida de biodiversidad y de ecosistemas tradicionales, especialmente en zonas húmedas, si el mercado continúa distorsionado por un arroz producido con estándares sociales, laborales y medioambientales mucho menos exigentes que los europeos.
La preocupación se extiende a los principales países productores. Italia, primer productor de arroz de la UE, ya está viviendo un cambio profundo en su modelo productivo. El 60 % de la superficie se está desplazando hacia la variedad Japónica, de grano largo, una estrategia defensiva frente a la competencia exterior que, sin embargo, podría generar un exceso de oferta y terminar hundiendo también los precios del arroz redondo, tradicional en buena parte del sur de Europa.
El sector insiste en que, sin medidas urgentes por parte de Bruselas, el cultivo del arroz en la UE corre serio peligro, con consecuencias económicas, sociales y ambientales de largo alcance.