La producción española de aceite de oliva sigue un 10 % por debajo de la campaña anterior debido al impacto de las borrascas. Aunque marzo aceleró el ritmo de recuperación, no logró corregir el desfase acumulado. Las previsiones de la UE, que apuntan a una bajada de solo el 3 %, chocan con los datos del Ministerio en un mercado comunitario bien abastecido por la oferta tunecina y con precios del virgen extra estables.
La consultora Areté confirma que, pese al impulso de marzo, la producción española sigue un 10 % por debajo de la campaña pasada. La Comisión Europea mantiene una previsión de descenso del 3 % y eleva importaciones y consumo sin ajustar existencias, una lectura que no encaja con los datos del Ministerio de Agricultura.
Entre octubre y febrero, las importaciones cayeron un 5 %, las exportaciones crecieron un 8 % y el consumo interno avanzó un 1 %, frente al +5 % previsto. Cifras que muestran una oferta menos abundante y más orientada al exterior.
Aun así, el mercado comunitario está bien abastecido por el volumen exportador español y la oferta de Túnez, lo que sostiene la estabilidad de los precios del virgen extra. En Italia, el virgen extra bajó por el alto nivel de existencias, una caída que fue mayor en el caso del AOVE. El sector sigue pendiente de la evolución de la oferta y la demanda en los próximos meses.