Qué es el hantavirus y por qué puede ser mortal

La infección, transmitida sobre todo por roedores, comienza con síntomas similares a la gripe, pero puede evolucionar en pocos días hacia cuadros respiratorios o renales muy graves

Nacional
Redacción Canal Extremadura
6 Mayo 2026, 10:57 | Actualizado 6 Mayo 2026, 16:45

El hantavirus es una familia de virus transmitidos principalmente por roedores y puede provocar enfermedades graves en los seres humanos. La infección se produce, sobre todo, por la inhalación de partículas contaminadas procedentes de la orina, las heces o la saliva de estos animales, que pueden quedar suspendidas en el aire o depositadas sobre alimentos y superficies, especialmente en espacios cerrados.

Aunque no se trata de una infección frecuente, los especialistas advierten de su elevada gravedad. El virus puede causar dos cuadros clínicos principales: el síndrome pulmonar por hantavirus y la fiebre hemorrágica con síndrome renal. La evolución depende de la cepa implicada y de la rapidez en la atención médica, ya que, en los casos más severos, la mortalidad puede ser alta si no se actúa a tiempo.

Una enfermedad que se confunde con la gripe

La infección por hantavirus es especialmente engañosa en su fase inicial. El periodo de incubación oscila entre una y seis semanas tras la exposición, y los primeros síntomas suelen confundirse con un cuadro gripal común. Fiebre alta de aparición repentina, dolores musculares intensos, escalofríos, dolor de cabeza y una fatiga marcada son habituales en los primeros días.

A estos síntomas se suman con frecuencia náuseas, vómitos, dolor abdominal y diarrea. Un rasgo distintivo es que, a diferencia del resfriado, no suele aparecer congestión nasal, lo que puede ayudar a diferenciarlo de otras infecciones respiratorias leves.

Evolución rápida hacia formas graves

Tras varios días, generalmente entre cuatro y diez, el cuadro puede evolucionar de forma brusca. En el síndrome pulmonar, los pacientes desarrollan tos seca persistente, dificultad respiratoria progresiva y sensación de opresión en el pecho debido a la acumulación de líquido en los pulmones, pudiendo llegar a producirse un colapso circulatorio.

En la fiebre hemorrágica con síndrome renal, la afectación se centra en el sistema urinario, con insuficiencia renal, reducción drástica de la producción de orina, hemorragias internas y estados de shock por hipotensión. Ante la ausencia de un tratamiento específico, las autoridades sanitarias insisten en que la prevención y la detección precoz son fundamentales.