CAMPAMENTO DE VERANO
Campamentos sin pantallas para disfrutar del verano al aire libre
Los menores encuentran en estas actividades una alternativa al ocio digital, con deporte, piscina y convivencia en plena naturaleza
En pleno verano, huyendo del calor y buscando facilitar la conciliación familiar, los campamentos se convierten en una de las opciones más demandadas para el disfrute de los más pequeños. Los hay de todo tipo: artísticos, deportivos o acuáticos, como el que se desarrolla estos días en El Anillo, junto al embalse de Gabriel y Galán, uno de los enclaves de referencia para las actividades al aire libre en Extremadura.
En este campamento urbano, las normas son sencillas. La primera, disfrutar de la experiencia junto a otros niños. Así lo resume uno de los participantes: "Aquí podemos jugar con los amigos y nos podemos divertir en la piscina".
Desconectar de las pantallas
La segunda regla, igual de importante, pasa por dejar a un lado la tecnología. El coordinador del campamento, Rubén García, ha explicado que "Las tablets y los móviles están totalmente prohibidos. Aquí se viene a desconectar de las pantallas".
África Garrido, de 11 años, demuestra entusiasmo por las actividades que realiza cada día. Sin embargo, reconoce que, de no estar en el campamento, dedicaría buena parte de su tiempo a otros entretenimientos. "Estaría viendo la tele o jugando con la tablet", ha señalado. En este campamento de Boquique Aventura, situado a apenas un kilómetro del casco urbano de Plasencia, participan niños de entre 3 y 14 años. Y aunque a esas edades resulte complicado alejarse de los dispositivos electrónicos, los monitores aseguran que la adaptación es rápida. Javier Serrano, uno de los responsables del grupo, ha destacado que "Aquí desconectan bastante bien, porque están todos en el mismo entorno y realizan actividades que salen de su forma habitual de vida".
Ocio, convivencia y conciliación
La experiencia también atrae a menores que pasan el verano en Extremadura por distintos motivos. Es el caso de Feila, una niña saharaui que participa en las actividades estivales y que explica que "Soy una niña saharaui que viene a este campamento para hablar con las niñas". Pau, de 10 años y procedente de Cataluña, también disfruta de sus vacaciones en la región junto a su abuela. Para muchas familias, este tipo de iniciativas representan una ayuda para compatibilizar las obligaciones diarias con el cuidado de los menores. El propio niño asegura que "No echo de menos la pantalla porque aquí hay muchas cosas que hacer y hacemos actividades muy chulas".
Aunque en este campamento tampoco hay televisión, los participantes encuentran otras formas de entretenimiento que les mantienen plenamente atentos. Juegos, actividades acuáticas y propuestas de grupo les permiten convertirse en protagonistas de un verano marcado por la convivencia y el contacto directo con la naturaleza.