INDUSTRIA

La Junta confirma que los cambios en Diamond Foundry no generan nuevos impactos ambientales

La fábrica de diamantes de Trujillo sigue adelante, pues se propone reorganizar parte de la fábrica sin ampliar actividad ni aumentar consumos clave por lo que no necesita nuevas evaluaciones

Provincia de Cáceres
Render de la fábrica de diamantes de Trujillo

Imagen cedida Render de la fábrica de diamantes de Trujillo

21 Septiembre 2026, 11:09 | Actualizado 21 Septiembre 2026, 11:14

La Junta de Extremadura ha determinado que las modificaciones planteadas por Diamond Foundry en su planta de Trujillo no suponen impactos ambientales nuevos ni relevantes, por lo que se mantiene el condicionado vigente y no será necesario abrir una nueva evaluación ambiental. Así lo recoge la resolución publicada este lunes en el Diario Oficial de Extremadura, tras revisar la documentación presentada por la empresa y los informes técnicos emitidos por distintas administraciones.

Diamond Foundry propone reorganizar parte de la fábrica sin ampliar actividad ni aumentar consumos clave. El cambio principal consiste en unir los edificios de producción de las fases 2 y 3 en una única estructura de tres plantas, manteniendo los mismos equipos y la misma capacidad. Además, sustituirá el sistema de torres de refrigeración por máquinas climatizadoras, una modificación que reduce el uso de agua aunque incrementa el consumo eléctrico. También se ajustará la red de saneamiento sin alterar los parámetros ya autorizados.

Los informes de Urbanismo concluyen que la actuación encaja en el planeamiento previsto para la zona y no requiere trámites adicionales. La Junta confirma que el área donde se ubica la planta no forma parte de espacios protegidos y que en las inspecciones realizadas no se han detectado especies sensibles que obliguen a nuevas medidas de protección. El Ayuntamiento de Trujillo coincide en que la modificación no es sustancial y no altera las condiciones ambientales previamente fijadas.

Tras analizar todos los documentos, el Gobierno extremeño determina que los cambios no generan efectos adversos y que el proyecto sigue adaptándose al planeamiento inicial, por lo que se mantiene el condicionado ambiental establecido en resoluciones anteriores.