El acuerdo UE-Mercosur pone en alerta al campo extremeño

Arroz, miel y carne de vacuno figuran entre los sectores más perjudicados, que reclaman a Bruselas cláusulas de salvaguarda ante la competencia de terceros países

Extremadura
Redacción Canal Extremadura
4 Mayo 2026, 13:48 | Actualizado 4 Mayo 2026, 17:09

Agricultores y ganaderos extremeños afrontan ya la entrada en vigor del acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur, un tratado que, según las organizaciones agrarias y ganaderas, deja más perjudicados que beneficiados en el sector primario de la región. Arroz, miel y carne de vacuno se sitúan entre las producciones más expuestas a la competencia de importaciones procedentes de terceros países.
Han pasado ya cuatro días desde la entrada en vigor del acuerdo, y las organizaciones del campo extremeño advierten de una clara desigualdad de condiciones.

Situación del sector apícola

Uno de los sectores más críticos es el apícola, que alerta del impacto que tendrá la llegada de grandes volúmenes de miel sin aranceles. Desde APAEX insisten en que la entrada de 45.000 toneladas anuales de miel, fundamentalmente procedente de Argentina, puede provocar el hundimiento del sector en Extremadura, por lo que reclaman la revisión del tratado.

Medidas previstas para el arroz

En el caso del arroz, el Parlamento Europeo ha aprobado ya salvaguardas automáticas que se activarían cuando las importaciones medias de terceros países superen en un 45 % las registradas en los últimos diez años. Sin embargo, el sector en Extremadura califica este mecanismo como una “salvaguarda envenenada” y denuncia una “ruina orquestada desde Europa”.
Los productores argumentan que la entrada de 70.000 toneladas adicionales de arroz de países como Camboya o Myanmar impide la rentabilidad de las explotaciones extremeñas y pone en riesgo la viabilidad de un cultivo estratégico para la región.

Consecuencias para el vacuno

Otra de las grandes perjudicadas será la carne de vacuno. En el sector del retinto extremeño, por ejemplo, se certifican alrededor de 1.600 cabezas al año, que ahora deberán competir con producciones de terceros países donde, según el sector, la trazabilidad, las razas y las exigencias sanitarias son completamente distintas.

Las organizaciones ganaderas alertan de que esta situación genera una competencia desleal, ya que los costes de producción y los estándares de calidad exigidos en la Unión Europea no son asumibles frente a las condiciones en las que se produce fuera del mercado comunitario.

Ante este escenario, agricultores y ganaderos extremeños piden a Bruselas la activación de cláusulas de salvaguarda eficaces que protejan a sectores ya muy mermados y eviten un mayor deterioro del tejido productivo del campo en la región.