PAU

Estos son los cinco alumnos extremeños con las mejores notas de la PAU

Son cinco historias de éxito: han sacado un 14 y pueden elegir la carrera que quieran, que en su caso son Derecho, Medicina, Historia, Ingeniería Informática y Farmacia

Extremadura
(De izq. a der.) Javier Parra, Olivia Mosquera, Irene Molina, Hugo Castilla y Laura Prieto
12 Junio 2026, 17:56 | Actualizado 12 Junio 2026, 18:13

Extremadura ha vuelto a demostrar el alto nivel de su alumnado al rozar el pleno de aprobados en la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU). En concreto, un 96,7% de los estudiantes ha superado los exámenes, un dato que refleja el esfuerzo colectivo tras un curso especialmente exigente.

Entre todos ellos destacan cinco alumnos extremeños que han logrado la máxima calificación posible, un 14, convirtiéndose en los mejores expedientes de esta convocatoria. Historias de dedicación, constancia y también de ilusión por una nueva etapa que ahora comienza.

Para Irene Molina, el camino no ha sido fácil. "Este año ha sido un verdadero reto, porque segundo de Bachillerato tiene una carga de trabajo constante y tienes que saber organizarte", explica. Su futuro aún está por decidir entre Historia o Filología Clásica.

Olivia Mosquera también reconoce el esfuerzo detrás del resultado: "Si estudias, ves que al final las cosas van saliendo. Hay que tener confianza". Aunque siempre ha pensado en estudiar Medicina, admite que todavía no lo tiene decidido al cien por cien.

Por su parte, Laura Prieto ha querido agradecer el apoyo de su familia y amigos durante el curso, "porque sin ellos no hubiera podido llegar hasta donde estoy", asegura. Su objetivo es cursar Farmacia en la Universidad de Sevilla.

Hugo Castilla afronta ahora un merecido descanso tras el esfuerzo: "Ahora toca disfrutar del verano, piscina, amigos y un poco de fiesta que nunca viene mal". Después, iniciará sus estudios en Ingeniería Informática.

Javier Parra nos ha contado que vivió uno de los momentos más especiales al conocer su nota mientras estaba de viaje en el extranjero con su familia. "Fue una mezcla entre sorpresa y algo esperado, porque confiaba en cómo me había salido", recuerda. Su vocación está clara: estudiar Derecho en Salamanca y orientar su futuro hacia la judicatura, la carrera diplomática o instituciones europeas.

Ninguno de ellos esperaba alcanzar la nota perfecta, pero todos coinciden en que es la recompensa a un año duro de trabajo. Ahora, con los objetivos cumplidos, llega el momento de descansar, disfrutar del verano y prepararse para una nueva etapa llena de retos en la universidad.