El Festival de Mérida quiere incorporar la perspectiva de género al certamen. Dice Jesús Cimarro que la paridad es un objetivo real (de las 9 obras de esta 70 edición, 4 están dirgidas y/o escritas por mujeres). Desde hace siete ediciones, se reúnen en la ciudad diversas creadoras escénicas. Mujeres que son dramaturgas, directoras, filólogas, actrices... y que revisan mitos y personajes que vemos en escena en el Teatro Romano, con una mirada feminista.
Este año, se aborda cómo han llegado hasta nosotros personajes que fueron reinas o princesas, como Penélope o Ifigenia. Heroínas que, aun teniendo poder, son conocidas por su forma de amar a sus esposos, a sus hijos o a sus padres, sin tenerse en cuenta el papel que jugaron dentro de la estructura política o social de la época.
Tras las charlas, habrá un concurso de teatro exprés, con obras inspiradas en la revisión de estos y otros personajes femeninos.
Hemos hablado con algunas creadoras escénicas para enteder la diferencia entre lo que fue escrito en época griega y la visión feminista que ellas incorporan ahora. Se trata de Concha Rodríguez (filóloga clásica, dramaturga y coordinadora de las jornadas), Silvia Zarco (filóloga clásica, profesora de griego y autora de 'Ifigenia' y de 'Las Suplicantes') y Milagro Martín Clavijo (profesora titular de Filología Italiana en la Universidad de Salamanca, miembro del grupo de investigación Escritoras y Escrituras y experta en la revisión del mito desde el feminismo en la dramaturgia italiana).
Las tres coinciden en que, al haber sido los textos originales escritos por hombres y en una sociedad profundamente machista, nos ha llegado una versión patriarcal y distorsionada. Pero creen que la perspectiva de género puede ayudar a que esa voces silenciadas puedan hablar ahora. E incluso a ver los personajes masculinos desde la mirada feminista.
No alteran la historia, insisten, simplemente subrayan lo que, estando en los textos, no ha sido ni debidamente destacado ni mínimamente desarrollado.
Belén Rueda, en la versión feminista del mito que dirigió Magüi Mira para el Festival de Mérida