Ahora toca moverse con Danzaria. El Festival de Danza Contemporánea de la Diputación de Badajoz está inmerso en su sexta edición y llevará más de una decena de espectáculos de gran calidad artística a un total de 16 pueblos de la provincia pacense. Lo hará de la mano de compañías extremeñas, aunque también habrá representación nacional y de fuera de nuestras fronteras.
Esta semana nos movemos a Hervás, concretamente hasta el Museo Pérez Comendador-Leroux, donde nos espera una interesante propuesta cultural. Te hablamos de la nueva exposición pictórica de la artista extremeña Martina Cortés, una muestra en la que la mujer y su identidad ocupan un papel protagonista en obras llenas de color y emoción.
Esta semana comenzamos con una historia emocionante y sobrecogedora. Lleva por título ‘Recuerdo tu nombre’ y es el último documental de la cineasta extremeña Silvia Venegas. La película cuenta con la participación de esta casa, de Canal Extremadura, y son 80 minutos de lucha contra el olvido para descubrir la verdad oculta bajo tierra en las fosas comunes de la Guerra Civil española.
Medellín se prepara para recibir a numerosos visitantes con una nueva propuesta cultural. Ya ha abierto sus puertas la exposición “Necrópolis Tartésica”, una muestra que reúne los hallazgos de la última campaña de excavaciones y que permite acercarse a uno de los capítulos más antiguos y desconocidos de la historia del yacimiento.
La Necrópolis de Medellín es un enclave clave para entender la presencia tartésica en la península. La consejera de Cultura en funciones, Victoria Bazaga, señala que estos hallazgos “nos hacen reflexionar sobre el contacto con el Mediterráneo, la internacionalización de este territorio, y también nos muestran cómo vivían y cómo morían”.
La muestra se articula en tres vitrinas dedicadas a los materiales recuperados en la tumba 25/11, una de las más ricas y mejor conservadas. La primera exhibe el ajuar hallado sobre la fosa. Según la directora de la excavación, Ana María Rabazo, “aparecieron placas de marfil pertenecientes posiblemente a mobiliario, piezas de bronce, de hierro y una pieza de oro, un colgante que aún no sabemos si está conectada porque apareció in situ dentro de la tumba”.

La segunda vitrina está dedicada a los platos utilizados en los banquetes post mortem, y la tercera muestra restos de árboles procedentes de las inhumaciones, que permitirán determinar la especie, la edad y el paleoambiente del entorno. También se exponen dos molares, uno recreado para su correcta datación.
Como novedad, el equipo destaca el hallazgo de inhumaciones junto a las cremaciones, un descubrimiento que abre nuevas vías de estudio sobre los rituales funerarios tartésicos. El proyecto entra ahora en su segundo año de desarrollo y continuará hasta 2028. Bazaga recuerda que “tenemos la obligación de excavar, investigar y difundir, pero también de conservar”.
La exposición se aloja en una vivienda del siglo XVII, un espacio especialmente significativo para Medellín. Su alcalde, Rafael Mateo, afirma que la apertura de esta muestra es “un sueño” para el municipio y anuncia un régimen de visitas de mañana y tarde para facilitar la afluencia del público.
Las visitas estarán disponibles hasta mediados de mayo, y el Ayuntamiento confía en que sean solo las primeras de muchas en un proyecto que aspira a consolidar a Medellín como uno de los referentes arqueológicos del suroeste peninsular.
El caso de Noelia Castillo ha vuelto a situar la eutanasia en el centro del debate público. La joven catalana había tomado una decisión firme sobre su final de vida, amparada por la Ley Orgánica de Regulación de la Eutanasia, pero su situación ha llevado a la sociedad a reflexionar sobre el derecho a una muerte digna y los límites entre la autonomía personal y el impacto emocional en su entorno. Su padre intentó frenar el proceso por la vía judicial, aunque Noelia superó todos los controles del Comité de Garantía y Evaluación de la Prestación de Ayuda para Morir.
Ignacio Torres, presidente del comité en Extremadura, recuerda que muchas de las preguntas que se formulan desde fuera no corresponden a la persona solicitante. “El que nosotros necesitemos una explicación es una necesidad nuestra, no es algo que ella nos tenga que dar ni algo que podamos pedir”, señala. “Lo que cuesta es asumir que una persona, libre y voluntariamente, ejerce este derecho mientras el resto no vemos razones aparentes. Pero esa es la visión desde fuera”.
Torres subraya que, además, el público desconoce los informes médicos y el dictamen emitido por la comisión catalana que evaluó el caso de Noelia, información protegida por el derecho a la intimidad. “Una persona que ha pasado por todos los procesos garantistas de la ley no necesita darnos ninguna explicación. Ella ya hizo su reflexión; ahora la reflexión es nuestra. La ley de eutanasia nos pone frente a un espejo para pensar”, afirma.
La normativa no establece enfermedades concretas para acogerse a esta prestación, sino un “contexto eutanásico”, definido por un sufrimiento irreversible que la propia persona considera incompatible con una vida digna y que solicita de manera libre y voluntaria.
En Extremadura, en 2025 se presentaron 10 solicitudes de eutanasia: dos se llevaron finalmente a cabo, una fue desestimada, otra quedó aplazada a petición de la persona solicitante y las demás no llegaron a completarse porque los pacientes fallecieron antes de cumplir los plazos y trámites establecidos por la ley.
La sangre que corre hoy por nuestras venas puede salvar vidas mañana. Con esa idea en mente, numerosos vecinos de Montijo y Puebla de la Calzada han hecho este jueves un alto en su rutina para acercarse a su centro de salud y donar plasma. Para algunos, como una de las participantes, era incluso “la primera vez” que daban este paso solidario.

Un gesto sencillo, altruista y absolutamente imprescindible. Así lo recuerda Álvaro Vaquero, responsable de Promoción del Banco de Sangre de Extremadura: “El banco regional necesita un mínimo de 180 donaciones diarias para cubrir las necesidades de los hospitales”. Una cifra elevada que deja claro el volumen de sangre necesario a diario.

En los hospitales, cada donación puede marcar la diferencia. La médico intensivista Elena Gallego explica que “en un accidente, una sola persona puede necesitar entre 10 y 15 bolsas de sangre”. Por eso cada bolsa cuenta, y además no dura para siempre: “La sangre caduca —detalla Vaquero—. Los hematíes duran alrededor de un mes, las plaquetas solo cinco días y el plasma puede conservarse congelado hasta dos años”.
Con una caducidad tan corta, los bancos de sangre necesitan renovarse constantemente. Donar una vez ayuda, sí, pero no es suficiente. La clave es hacerlo de forma regular, porque la sangre no se fabrica… solo se dona.
Donación de Plasma
Cáceres ha vuelto a convertirse este jueves en un gran escenario al aire libre para acoger una nueva edición de la Pasión Viviente, una de las producciones escénicas en la calle más multitudinarias de Extremadura. Cerca de 200 personas, entre actores, figurantes y equipo técnico, recrean los últimos días de Jesús en un recorrido que traslada a la ciudad al Jerusalén de hace 2.000 años y que cada año reúne a más espectadores.

Esta edición llega con importantes novedades que buscan hacer el relato más cercano y emocionante. Se incorporan tres nuevas escenas: un mercado inicial en la calle Arco de la Estrella donde Jesús realiza un milagro; la negación de Pedro, ambientada junto a la estatua de San Pedro de Alcántara; y una escena final de la resurrección en la Plaza de San Mateo, donde todos los participantes se reúnen para recibir el aplauso del público.
Algunas secuencias, como el mercado o la intervención de Herodes en San Jorge, no serán accesibles para todos los asistentes debido al espacio disponible, pero el desarrollo completo podrá seguirse en pantalla gigante para garantizar que nadie se pierda detalles.
Cada Semana Santa, Cáceres se transforma en un escenario vivo, donde tradición, teatro y participación ciudadana se mezclan para ofrecer una experiencia que no solo se ve… también se siente.
Acaba de llegar a las librerías ‘Nos recordarán’, el último libro de la historiadora del arte Clara González Freyre. En su investigación, nos cuenta cómo el colectivo LGTBIQ+ se retrató y fue retratado en la historia. Esto nos cuenta.