PESCA

El avance del pez chino en aguas del Tajo obliga a intervenir en el embalse de Jartín

La detección de esta especie invasora en Jartín obligará a vaciar el embalse, como ya se hizo en Alcollarín, donde se erradicó en un 96%

Extremadura

Confederación Hidrográfica del Guadiana (CHG) Ejemplares de pez chino retirados en el embalse de Alcollarín.

27 Septiembre 2026, 16:45 | Actualizado 27 Septiembre 2026, 17:12

El pez chino o parva, considerado una de las especies invasoras más dañinas para los ecosistemas fluviales, continúa expandiéndose por Extremadura. Detectado por primera vez en 2010 en el embalse de Alcollarín, su presencia se ha extendido por toda la cuenca extremeña del Guadiana, ha alcanzado la frontera con Portugal y recientemente también ha sido localizada en la cuenca del Tajo.

Según la Confederación Hidrográfica del Guadiana, la llegada de esta especie a Alcollarín se produjo por un escape accidental en una piscifactoría privada cercana, que había adquirido una partida de peces contaminada con alevines de pez chino. Las actuaciones llevadas a cabo permitieron eliminar alrededor del 96% de la población, aunque la especie consiguió seguir avanzando aguas abajo hacia Mérida y Badajoz.

La preocupación de los expertos radica en la enorme capacidad de expansión de este pequeño pez, que apenas alcanza los 12 centímetros de longitud y puede duplicar su población en apenas 15 meses. Además, compite con las especies autóctonas por el alimento, depreda sobre huevos y alevines y puede transmitir enfermedades y parásitos a otros peces.

Desde la Dirección General de Pesca de la Junta alertan de que su presencia ya no se limita al Guadiana. Durante este verano ha sido localizada también en el embalse de Jartín, en la cuenca del Tajo, confirmando así su expansión a nuevos ecosistemas de la región.

Vaciado del embalse de Jartín

Los efectos de esta invasión ya se dejaron sentir en Alcollarín, donde la especie llegó a desplazar a buena parte de los peces autóctonos. Allí se adoptaron medidas extraordinarias, como el vaciado del embalse, para reducir su población. Una actuación similar está prevista ahora en el embalse de Jartín, donde se procederá al trasvase de agua para dejarlo lo más seco posible y facilitar la retirada manual o mediante pesca de los ejemplares detectados.

Por el momento, pescadores de zonas como Badajoz y Mérida aseguran que no es habitual ver ejemplares de pez chino en las orillas del Guadiana. Sin embargo, las autoridades recuerdan que cualquier captura de esta especie debe retirarse y nunca devolverse al agua. De hecho, liberar de nuevo un pez chino capturado constituye una infracción, debido al grave impacto que esta especie invasora puede causar sobre la biodiversidad de los ríos.