AGRICULTURA
El campo extremeño mantiene sus exportaciones tras el Brexit
El aumento de la burocracia, la presión en los precios y la volatilidad de la libra complican el mercado británico diez años después del referéndum
Diez años después del referéndum del Brexit, el campo extremeño sigue cruzando el Canal de la Mancha. Pese a las alarmas iniciales, los productores aseguran que sus ventas resisten, aunque el proceso se ha vuelto más complejo por el aumento de la burocracia y los cambios en los sistemas comerciales.
Domingo Fernández, presidente de Tomates del Guadiana, ha reconocido que la situación ha obligado a adaptarse: "Más papeles, más cambio en el sistema. Pero como estamos mandando a muchas partes del mundo, lo de los papeles lo tenemos bastante organizado". En la misma línea, Miguel Ángel Gómez, director gerente de AFRUEX, ha explicado que antes los envíos eran más sencillos: "Antes eran fronteras abiertas, los camiones no tenían que pasar ninguna frontera, ninguna aduana ni nada. Ahora, al ser un país extracomunitario, aunque no se pida certificado fitosanitario, pero sí es cierto que la burocracia ha aumentado mucho y, por tanto, el papeleo ha aumentado".
El peso del tomate y el auge de la fruta de hueso
El tomate transformado lidera las exportaciones extremeñas al Reino Unido, con un 42% del total, aunque su valor ha caído un 27% en el último año debido a la competencia de terceros países. En contraste, la fruta de hueso, especialmente las ciruelas y cerezas, ha crecido un 9%, favorecida por la flexibilización de controles fitosanitarios hasta 2027.
Fernández ha destacado la fortaleza del producto extremeño: "Los ingleses miran bastante la calidad y la calidad nuestra es bastante mejor que la de otros países por ahí donde los controles no son los mismos que aquí". Sin embargo, Gómez ha advertido de un cambio en el mercado: "Antes pagaban esa diferencia de precio y tú podías dar una calidad extra, ahora siguen pidiendo esa calidad extra sin esa diferencia de precio y por tanto eso va a ser un problema en el futuro, porque habrá otros mercados sin tantas exigencias que te paguen prácticamente lo mismo".
Moneda inestable y menor margen
Otro de los principales retos en esta década post-Brexit ha sido la volatilidad de la libra esterlina, que introduce incertidumbre en los contratos. Gómez ha detallado las dificultades para operar en otra divisa: "Intentando de alguna forma hacer negocios en euros, algo que es muy difícil, porque todo allí se hace con la libra esterlina, entonces nada, asumiendo esas subidas y bajadas".
Por su parte, Fernández ha explicado las estrategias para reducir riesgos: "Aseguramos los precios, es un coste más, pero a la larga, beneficia". Así, con más trabas y menores márgenes, pero con una sólida reputación en calidad, el sector agroalimentario extremeño mantiene su presencia en el exigente mercado británico.


