PREMIO EUROPEO CARLOS V

El Rey Felipe VI entrega el Premio Europeo Carlos V a Kata Tüttő

La presidenta del Comité de las Regiones reivindica la solidaridad como base de la fortaleza europea y defiende el papel de los líderes locales para mantener la conexión entre la UE y la ciudadanía

Extremadura
El Rey Felipe VI, entrega el XIX Premio Europeo Carlos V a Kata Tüttő, presidenta del Comité Europeo de las Regiones
Rocío Cuervas
25 Mayo 2026, 12:42 | Actualizado 25 Mayo 2026, 12:54

El Rey Felipe VI ha entregado este lunes el Premio Europeo Carlos V a la concejala de Budapest y presidenta del Comité Europeo de las Regiones, Kata Tüttő, en un acto celebrado en el Monasterio de Yuste, donde ha recogido el galardón en nombre de la institución que preside.

En su discurso, ha situado la solidaridad en el centro del proyecto europeo. "La solidaridad no es un acto de bondad, sino el reconocimiento de que si falla una parte se debilita el todo", ha afirmado, subrayando que las crisis actuales, ya sean energéticas, climáticas o económicas, ya no son locales, sino que afectan al conjunto de Europa.

En este contexto, Tüttő ha destacado que la Unión Europea solo puede mantenerse fuerte si es capaz de preservar esa cohesión entre territorios y ciudadanos. Ejemplo de ello, ha dicho, es la cooperación transfronteriza de España y Portugal, coincidiendo con los 40 años de la adhesión de ambos países a la Unión Europea. Ha señalado que, más allá de las infraestructuras, estos años han servido para fortalecer la confianza en las instituciones y demostrar que el equilibrio entre diversidad y cooperación puede ser una fuente de fortaleza.

Durante su intervención, también ha reivindicado el papel de los líderes locales como pieza clave del funcionamiento europeo. Ha señalado que no solo son gestores, sino "estabilizadores en tiempos de incertidumbre" y un nexo esencial entre las políticas comunitarias y la vida cotidiana. "Somos la voz de las regiones y conectamos los objetivos europeos con la realidad de la ciudadanía", ha explicado.

Tüttő ha advertido de que si Europa pierde ese vínculo con el territorio, las decisiones pueden percibirse como lejanas y abstractas, debilitando el proyecto común. Por ello, ha defendido la labor del Comité de las Regiones, donde alcaldes, concejales y responsables regionales comparten experiencias, intercambian soluciones y trabajan para adaptar las políticas europeas a las realidades locales.

En un discurso cargado de simbolismo, ha recordado que el Monasterio de Yuste es un lugar idóneo para reflexionar sobre la historia europea y sobre la necesidad de seguir unidos. "La paz no es automática, es un logro humano y político que debe ser defendido por cada generación", ha afirmado, destacando que el mayor éxito de la Unión Europea ha sido crear instituciones capaces de contener los conflictos.

Finalmente, ha hecho un llamamiento a mantener viva la "llama europea" desde lo local, insistiendo en que la Unión no se construye solo en Bruselas, sino en cada barrio, pueblo y región. "Europa sobrevive gracias al esfuerzo constante por comprendernos unos a otros", ha destacado.