AGRICULTURA
El sector del maíz pide medidas contra la araña roja
Agricultores extremeños reclaman al Ministerio un permiso excepcional para usar abamectina y alertan de pérdidas de hasta el 20%
El sector del maíz en Extremadura alerta de la crítica situación que atraviesa por la araña roja, una de las plagas más agresivas en este momento. Los agricultores solicitan al Ministerio de Agricultura una autorización excepcional para emplear ciertos productos fitosanitarios, como la abamectina, cuya prohibición advierten puede provocar pérdidas de hasta el 20% en numerosas explotaciones.
En Valdetorres (Badajoz), el agricultor Santiago Gallego, con 48 hectáreas dedicadas al maíz, ya sufrió el pasado año una merma del 15% debido a las altas temperaturas y al enanismo del cultivo. De cara a esta campaña, teme un impacto aún mayor si no se permite el uso de productos más eficaces. En este sentido, ha explicado: “Si nos llega a afectar por el tema de las calores, que es principalmente cuando se produce el tema de la araña roja, pues habría bastante merma, un 15% o un 20 puede haber. Hay otros productos que se pueden echar, pero que no son tan efectivos, no los hemos probado todavía y, encima, nos cuesta unos 100 € la hectárea más”.

Falta de alternativas eficaces
Desde el sector denuncian que las alternativas disponibles no ofrecen la misma eficacia. En Medellín (Badajoz), el presidente de CASAT, Félix Liviano, ha advertido de que: “Con los productos que hay alternativos los aplicas ahora, pues bueno, cuando llegue el mes de agosto, que es cuando empieza la araña, principios de agosto, pues ya el producto no hace efecto, entonces pues automáticamente empieza a entrar araña y se llevan más de 2.000 kilos en algunos casos, mil o mil y pico kilos por hectárea se lo lleva seguro”.
Los agricultores también denuncian una desigualdad en las condiciones de producción con otros países. Gallego ha manifestado que: “Lo que yo no entiendo es cómo aquí, en España, se prohíbe o el Ministerio de Agricultura lo ha prohibido y en otros países, a lo mejor como Portugal y otros, se puede usar”.
En la misma línea, Liviano ha criticado que: “Estamos haciendo un ecologismo a costa de nuestros agricultores y luego el producto que viene de fuera, pues viene tratado con abamectina o con lo que haga falta, y no pasa absolutamente nada”.
Costes al alza y campaña incierta
A la presión de las plagas se suman los altos costes de producción y los bajos precios, lo que complica aún más la viabilidad de las explotaciones. Ante esta situación, el sector reclama soluciones urgentes y medidas que permitan afrontar una campaña que se prevé complicada.
Como alternativa, Liviano ha planteado la posibilidad de flexibilizar otras técnicas de aplicación y ha señalado que “Que nos dejen de volar con dron. Encarece, pero bueno, por lo menos tendríamos una alternativa, ya echaríamos cuentas si nos interesa o no nos interesa”.
Los agricultores insisten en la necesidad de una mayor sensibilidad administrativa y de herramientas reales para hacer frente a una plaga que podría comprometer seriamente la producción de maíz en la región.


