SANIDAD
El tabaco, cada vez más caro: los impuestos ya rozan el 80% de su precio
Los especialistas recuerdan que encarecer el producto ayuda a reducir el consumo, pero reclaman más educación y recursos sanitarios
Getty Images Dejar de fumar.
El precio del tabaco vuelve a subir. Así lo recoge el Boletín Oficial del Estado, en una medida que afecta a uno de los productos con mayor carga fiscal del mercado. Actualmente, los impuestos y tasas representan alrededor del 80% del precio final que paga el consumidor, una estrategia que la Organización Mundial de la Salud considera una de las herramientas más eficaces para reducir el consumo.
Sin embargo, los especialistas recuerdan que la subida de precios por sí sola no basta. La información, la prevención y el acompañamiento profesional son fundamentales para ayudar a los fumadores a abandonar el hábito. Es el caso de Antonio, que ha logrado dejar de fumar a los 60 años tras 45 años consumiendo tabaco y gracias al seguimiento de la Unidad de Conductas Adictivas de Don Benito.
Durante décadas llegó a fumar hasta dos paquetes diarios. Un consumo que, según reconoce, tenía completamente integrado en su rutina. Tras iniciar una terapia especializada consiguió abandonar el tabaco y lleva ya un año sin fumar, un logro por el que ha recibido el reconocimiento como exfumador.
Es el momento perfecto para dejar de fumar
Los expertos destacan que los meses posteriores al verano suelen ser un momento propicio para intentar dejar de fumar. Septiembre y octubre concentran numerosos intentos de abandono del consumo, impulsados por nuevos propósitos y cambios de hábitos.
En España, la lucha contra el tabaquismo ha vivido importantes avances en las últimas dos décadas. La primera Ley Antitabaco entró en vigor en 2006 y posteriormente se ampliaron las restricciones con la prohibición de fumar en bares y restaurantes. Más recientemente, también se han extendido las limitaciones a espacios al aire libre como terrazas, playas o piscinas, incluyendo tanto el tabaco convencional como los cigarrillos electrónicos.
No obstante, los profesionales reclaman un mayor desarrollo de las políticas de prevención y asistencia. Advierten de la necesidad de contar con planes específicos que permitan conocer la dimensión real del problema, formar a los sanitarios y ofrecer una atención más activa a las personas que quieren dejar de fumar.
La preocupación sanitaria sigue siendo elevada. En Extremadura se diagnostican cada año entre 700 y 800 casos de cáncer de pulmón y, según los especialistas, alrededor del 90% se producen en personas fumadoras. Una cifra que refuerza la importancia de la prevención y del apoyo a quienes deciden abandonar el tabaco.