DESERTIFICACIÓN
La Comisión Europea alerta del avance del riesgo de desertificación en Extremadura
El estudio identifica como zonas más vulnerables Tierra de Barros, La Serena y el entorno del Guadiana por la combinación de sequía, erosión y presión agrícola
La Comisión Europea sitúa a Extremadura entre las regiones europeas con una vulnerabilidad creciente a la desertificación, según un estudio que analiza la evolución de la aridez, la degradación del suelo y la pérdida de productividad en distintos territorios de la Unión Europea.
El informe señala que la combinación de sequías más prolongadas, presión agrícola y erosión del suelo está afectando especialmente a áreas de cultivo y pasto de comarcas situadas en el sur y el centro de la región. Además, advierte de que el deterioro podría agravarse si se mantienen las actuales tendencias de estrés hídrico y escasez de precipitaciones.
Tierra de Barros, La Serena y el Guadiana, entre las áreas más expuestas
En Tierra de Barros, el análisis detecta un descenso de la productividad asociado a episodios recurrentes de falta de agua. Por su parte, en La Serena observa procesos de degradación relacionados con la reducción de la humedad del suelo y con fenómenos de erosión acelerada.
Asimismo, en el entorno del río Guadiana, el estudio identifica impactos sobre los suelos agrícolas debido a ciclos de sequía cada vez más intensos y a una mayor presión sobre los recursos hídricos disponibles.
Adaptación climática y gestión del territorio
El documento aporta una caracterización técnica de los factores que inciden en el avance de la desertificación y, según destaca la Comisión Europea, puede servir de base para diseñar futuras estrategias de adaptación al cambio climático y gestión sostenible del territorio.
Además, el organismo europeo advierte de que la situación podría intensificarse durante las próximas décadas si persisten las actuales condiciones de aridez y el deterioro progresivo de los suelos.