MEDALLA DE EXTREMADURA
"La medalla reconoce la causa y a quienes tuvieron que irse para ser ellos mismos"
Referente del activismo LGTBIQ+ extremeño, José María Núñez asegura que recibirá el galardón pensando en sus padres, sus compañeros de lucha y las personas que no pudieron vivir libremente
José María Núñez todavía está asimilando la concesión de la Medalla de Extremadura, una noticia que recibió con "gran sorpresa" y mucha emoción, pero que entiende, sobre todo, como un reconocimiento a décadas de lucha por los derechos LGTBIQ+.
Nació en Barcarrota y lleva más de treinta años trabajando por la igualdad y la defensa de los derechos del colectivo, una labor que lo ha convertido en una de las voces más reconocidas del activismo social en Extremadura y en España. En 1995 fundó 'De Par en Par' al comprobar que no existía entonces ninguna asociación extremeña dedicada a la defensa de los derechos LGTBI. Después nació 'Fundación Triángulo', entidad que ha contribuido, asegura Núñez, a convertir el activismo en un "motor de cambio" en Extremadura.
Entre los momentos que guarda con más emoción en toda su trayectoria está la primera concentración del Orgullo en Extremadura. Pensaba que acudirían unas quince personas y finalmente fueron unas doscientas. Décadas después, destaca la transformación experimentada por la región y el valor de iniciativas como el 'Orgullo' y 'Los Palomos', especialmente para las nuevas generaciones.
Acto de entrega de medallas
Cuando recoja la Medalla, sin embargo, su pensamiento estará también en "quienes no pudieron llegar hasta aquí". En las personas, dice, que tuvieron que marcharse de sus pueblos y ciudades para poder ser ellas mismas, pero también en quienes se quedaron y nunca pudieron vivir plenamente su vida.
"Cuando te tienes que ir para poder ser, es durísimo", afirma Núñez, que recuerda emocionado a quienes renunciaron a su identidad, llegando a casarse con personas a las que no querían. Por eso considera que el reconocimiento institucional debe servir también para mantener viva la memoria de quienes sufrieron esa realidad. "Tenemos que mantener viva la memoria", sostiene, convencido de que quienes hoy viven con libertad deben conocer que esa realidad no siempre fue posible.
