SOCIEDAD
Un padre correrá 87 kilómetros marcha atrás para visibilizar la diabetes infantil que padece su hija
Es el reto que se ha marcado Nicolás Manzano, por Miriam y por todos los niños con diabetes: completará marcha atrás las doce carreras del Run Navideño de las Vegas Bajas y la Media Maratón de Mérida
Cedida. Nicolás Manzano, junto a su hija Miriam, durante uno de sus entrenamientos.
Convertir una experiencia personal en un mensaje de concienciación. Ese es el objetivo que se ha marcado Nicolás Manzano, un joven padre de la localidad pacense de La Garrovilla, que afrontará un singular reto deportivo para dar visibilidad a la diabetes infantil: correr marcha atrás las doce pruebas del circuito Run Navideño de las Vegas Bajas. Además, culminará el desafío con la Media Maratón de Mérida el próximo mes de abril.
La idea llevaba un tiempo rondando en su cabeza, buscar una forma original de llamar la atención y poner el foco sobre la enfermedad que padece su hija Miriam. La propuesta encontró rápidamente un compañero de viaje en su hermano Mario, que hasta entonces no practicaba deporte y que aceptó sumarse a la causa.
El reto arrancará el próximo 21 de noviembre en la localidad vecina de Esparragalejo y recorrerá las doce pruebas navideñas de la comarca, con distancias que oscilan entre los cinco y los doce kilómetros. En total, Nicolás Manzano completará 87,5 kilómetros marcha atrás. En algunas de las carreras estará acompañado por familiares y amigos que correrán de forma convencional, aunque él será el único que afrontará todo el recorrido mirando al pasado.
Los entrenamientos comenzaron el pasado 7 de junio y asegura que las sensaciones son positivas. Como referencia, explica que en su último entrenamiento ha recorrido 16 kilómetros a un ritmo medio de 6 minutos y 12 segundos por kilómetro.
Miriam, el motor de cada kilómetro
Más allá del desafío deportivo, Manzano quiere poner el foco en la realidad de los menores con diabetes y de sus familias. Su hija Miriam, de cuatro años, necesita atención constante para controlar posibles bajadas de glucosa y garantizar una respuesta rápida ante cualquier incidencia. Aunque actualmente cuenta con una bomba de insulina que ayuda a corregir los niveles elevados de azúcar, la vigilancia sigue siendo permanente.
El padre recuerda especialmente las dificultades que encontraron cuando la niña comenzó su etapa escolar. Según explica, al incorporarse al colegio el año pasado, no existía la figura de enfermería escolar. Pero tras muchas gestiones por parte de su mujer y del centro educativo, la administración acabó disponiendo de este servicio meses después del inicio del curso.
Por ello, además de sensibilizar sobre la diabetes infantil, Manzano quiere reivindicar la importancia de contar con profesionales de enfermería en los centros educativos. Considera que son una figura fundamental para garantizar la atención de los menores con patologías crónicas y ofrecer tranquilidad tanto a las familias como al personal docente.
Correr marcha atrás para avanzar
Su desafío ha despertado el interés de mucha gente de su entorno, algo que enorgullece a Manzano porque "personas que nunca habían hecho deporte se han sumado a la iniciativa". Un respaldo que le anima a afrontar un reto tan exigente como simbólico: recorrer kilómetros marcha atrás para avanzar en la concienciación sobre la diabetes infantil.