GANADERÍA

El sector porcino y avícola reduce emisiones apostando por piensos más sostenibles

La optimización de la alimentación y el uso de subproductos permiten rebajar la huella de carbono

Nacional
AVES
8 Junio 2026, 09:16 | Actualizado 8 Junio 2026, 09:21

La reducción de emisiones de CO2 en el porcino y las aves pasa por optimizar su pienso, con un modelo en el que el sector trabaja con ingredientes reciclados de la industria alimentaria, como pan o pasta que no se comercializan, junto a mejoras en la digestión para rebajar la huella de carbono de estos animales. Tener datos más precisos sobre cada ingrediente permite ajustar las fórmulas y reducir su impacto ambiental.

El pienso, clave en las emisiones del sector

La mayor parte del CO2 que generan cerdos y gallinas proviene del pienso, y no de los animales en sí. La producción, el transporte y la transformación de los ingredientes tienen un peso mayor que la propia digestión, por lo que la formulación alimentaria se convierte en el principal punto de actuación para reducir emisiones.

Aprovechamiento de subproductos alimentarios

Un primer paso es el uso de subproductos como pan, galletas o pasta que no llegan al mercado, pero que conservan su valor nutritivo. Tras un proceso de recogida y transformación, estos productos permiten elaborar ingredientes alternativos sin necesidad de cultivar nuevas materias primas.

Este sistema reduce la necesidad de tierra, agua, energía y transporte, contribuyendo de forma directa a la disminución del impacto ambiental del sector ganadero.

Mejora de la digestión y reducción de residuos

El segundo paso se centra en añadir complementos que mejoran la digestión, lo que permite ajustar las raciones a las necesidades reales de cada animal. De este modo, cerdos y aves aprovechan mejor el alimento y expulsan menos residuos al entorno, reduciendo la contaminación de suelos y aguas.

Datos precisos para fórmulas más eficientes

La posibilidad de medir el impacto real de cada ingrediente facilita seleccionar aquellos con menor huella de carbono y diseñar fórmulas más eficientes y sostenibles.

La combinación de estos enfoques —uso de subproductos y mejora de la digestión— permite mitigar de forma más eficaz las emisiones en el sector porcino y avícola, avanzando hacia un modelo de producción más respetuoso con el medio ambiente.