PSICOLOGÍA
La vuelta al trabajo: Claves para evitar el síndrome postvacacional
Los expertos recomiendan planificar el regreso a la rutina, regular el sueño y mantener espacios de ocio para reducir el impacto emocional tras las vacaciones
Canal Extremadura La vuelta al trabajo: Claves para evitar el síndrome posvacacional
Tras semanas de descanso, miles de extremeños regresan estos días a sus puestos de trabajo. Guardar las maletas, volver a programar el despertador y retomar las obligaciones diarias supone un cambio de ritmo que no siempre resulta sencillo.
Ese proceso de adaptación puede provocar síntomas como apatía, falta de concentración, desmotivación o ansiedad. Aunque popularmente se conoce como síndrome posvacacional, los especialistas recuerdan que no se trata de una enfermedad, sino de una reacción temporal ante la vuelta a la rutina.
Un periodo de adaptación
La psicóloga Ana Suárez explica que este proceso puede generar malestar emocional durante los primeros días.
"Esa sensación de ansiedad de tener que ir, de no tener ganas, al final todo eso el cuerpo lo habla, lo expresa de alguna manera".
Según la especialista, el cerebro necesita tiempo para ajustarse al cambio entre un periodo marcado por el descanso y otro condicionado por las responsabilidades laborales y personales.
"El cerebro se tiene que adaptar de "no obligaciones" a una etapa de "sí obligaciones"".
Hábitos para una vuelta más llevadera
Para facilitar esa transición, los expertos aconsejan recuperar progresivamente los horarios habituales de sueño, organizar y priorizar las tareas pendientes y reservar momentos para el descanso y el ocio.
En este sentido, Suárez destaca la importancia de cuidar el bienestar emocional durante las primeras semanas de reincorporación.
"Buscar ese espacio de tranquilidad y de calma para nosotros para que todo ese ruido mental pueda bajar y poder incorporarnos de una manera lo más sana posible".
Además, quienes disfrutan de su trabajo suelen afrontar con mayor facilidad la vuelta a la actividad profesional.
Con paciencia y unos hábitos adecuados, el síndrome posvacacional suele desaparecer de forma progresiva en pocos días, permitiendo recuperar el ritmo habitual sin mayores complicaciones.
