Él mismo nos cuenta que aprendió con seis años y, aunque ya no puede subir a lo más alto de la torre, sigue dominando el arte de hacer sonar las campanas
Es la más amplia desarrollada en la provincia cacereña. Se han detenido o investigado a 20 personas en varias provincias y ocho han ingresado en prisión provisional
El viaje discurre por una veintena de localidades partiendo del Meandro del Melero y son los propios vecinos quienes "ponen voz al territorio que habitan"
Se pretende garantizar así que este arte perdure. También otras localidades conservan esta tradición como Fregenal de la Sierra, Alange, Montehermoso o Valle de la Serena