SOCIEDAD

La Guardia Civil analiza el contenido de la cámara hallada en Higuera la Real

El Equipo de Investigación Tecnológica examina el dispositivo para determinar si llegó a grabar imágenes e identificar a quien lo instaló en el vestuario femenino

Provincia de Badajoz
Equipo de Investigación Tecnológica (EDITE)
22 Julio 2026, 11:56 | Actualizado 22 Julio 2026, 12:03

La Guardia Civil continúa la investigación sobre la cámara oculta localizada a principios de julio en el vestuario femenino de una empresa de Higuera la Real. El Equipo de Investigación Tecnológica (EDITE) de Badajoz analiza actualmente el dispositivo, la tarjeta de memoria y el volcado de los datos obtenidos para determinar su contenido y avanzar en el esclarecimiento de los hechos.

La existencia del aparato fue detectada por una trabajadora en las instalaciones de la empresa. Tras el hallazgo, tanto la propia compañía como la empleada que encontró el dispositivo presentaron la correspondiente denuncia ante las autoridades, lo que dio inicio a la investigación judicial y policial.

Posible delito contra la intimidad

La presunta instalación de cámaras ocultas o sistemas de grabación en vestuarios podría constituir un delito de descubrimiento y revelación de secretos, recogido en el artículo 197 del Código Penal, siempre que la investigación confirme la captación de imágenes o sonidos sin consentimiento y con vulneración de la intimidad de las personas afectadas.

Este tipo penal castiga el uso de medios técnicos de grabación para obtener imágenes en ámbitos privados. En función de la gravedad de los hechos que finalmente se acrediten, las penas pueden variar. Si únicamente se hubieran obtenido imágenes o audios de forma ilícita, la condena podría oscilar entre uno y cuatro años de prisión, además de multas económicas. En caso de que el material hubiera sido difundido o compartido con terceros, las penas podrían elevarse hasta los dos y cinco años de cárcel, junto con las correspondientes sanciones económicas.

Análisis del material intervenido

Desde la denuncia, los especialistas del EDITE trabajan en el examen técnico de la cámara y de todos los archivos recuperados. Estas unidades territoriales, integradas en la Policía Judicial, tienen como misión principal la ciberinvestigación de delitos complejos y el apoyo técnico informático a otras unidades mediante actuaciones como el clonado y análisis de dispositivos electrónicos.

Los agentes colaboran habitualmente con el Grupo de Delitos Telemáticos (GDT) y los Equipos @, con el objetivo de determinar si el dispositivo llegó a registrar imágenes, identificar a las posibles personas afectadas y esclarecer quién pudo haber colocado la cámara oculta en el vestuario femenino de la empresa.