MUJERES RURALES

Liderazgo, ciencia e ingeniería con sello femenino. Nuevo paradigma de la mujer rural en Extremada

Dorotea Izquierdo, Mari Cruz Gallego y Adriana Fernández analizan la evolución profesional, la brecha de género en las STEM y los retos de la conciliación.

Redacción Conexión Extremadura Dorotea Izquierdo, Mari Cruz Gallego y Adriana Fernández, referentes de la ciencia y la tecnología en Extremadura, durante su encuentro con motivo del Día Internacional de las Mujeres Rurales.

16 Octubre 2026, 14:58 | Actualizado 21 Octubre 2026, 10:17

Coincidiendo con el Día Internacional de las Mujeres Rurales, la realidad profesional en la comunidad autónoma refleja un cambio de paradigma que desmonta los estereotipos tradicionales de género y territorio. Tres profesionales referentes en el ámbito STEM analizan los retos del talento femenino en sectores masculinizados y la importancia de contar con referentes desde la infancia.

Vocación e impulso familiar

Las bases de sus carreras se fraguaron en infancias marcadas por la curiosidad y el respaldo familiar. Desde la atracción de Dori por la informática novel de los años 80, hasta la vocación de Mari Cruz por la naturaleza y la docencia, pasando por el interés práctico de Adriana por la resolución de problemas, las tres coinciden en que el estímulo sin sesgos en el hogar resulta determinante para no poner límites a las capacidades de las niñas.

Acceso y sesgos profesionales

Su incorporación al mercado laboral y a la alta dirección supuso integrarse en entornos con una presencia abrumadoramente masculina. En sectores como la consultoría industrial, la física aplicada o el desarrollo de software, la falta de mujeres en mesas de decisión continúa exigiendo firmeza para ganar espacio frente a estructuras tradicionales.

Referentes y conciliación real

Remarcan la urgencia de visibilizar el trabajo de las investigadoras a través de iniciativas como Women Space Extremadura o proyectos universitarios de divulgación. Respecto a la conciliación, destacan que la región ofrece un entorno más amable para cuidar de la familia, aunque insisten en que la maternidad no debe penalizar el desarrollo profesional de la mujer.