MUJERES RURALES
Liderazgo, ciencia e ingeniería con sello femenino. Nuevo paradigma de la mujer rural en Extremada
Dorotea Izquierdo, Mari Cruz Gallego y Adriana Fernández analizan la evolución profesional, la brecha de género en las STEM y los retos de la conciliación.
Redacción Conexión Extremadura Dorotea Izquierdo, Mari Cruz Gallego y Adriana Fernández, referentes de la ciencia y la tecnología en Extremadura, durante su encuentro con motivo del Día Internacional de las Mujeres Rurales.
Coincidiendo con el Día Internacional de las Mujeres Rurales, la realidad profesional en la comunidad autónoma refleja un cambio de paradigma que desmonta los estereotipos tradicionales de género y territorio. Tres profesionales referentes en el ámbito STEM analizan los retos del talento femenino en sectores masculinizados y la importancia de contar con referentes desde la infancia.
Vocación e impulso familiar
Las bases de sus carreras se fraguaron en infancias marcadas por la curiosidad y el respaldo familiar. Desde la atracción de Dori por la informática novel de los años 80, hasta la vocación de Mari Cruz por la naturaleza y la docencia, pasando por el interés práctico de Adriana por la resolución de problemas, las tres coinciden en que el estímulo sin sesgos en el hogar resulta determinante para no poner límites a las capacidades de las niñas.
Acceso y sesgos profesionales
Su incorporación al mercado laboral y a la alta dirección supuso integrarse en entornos con una presencia abrumadoramente masculina. En sectores como la consultoría industrial, la física aplicada o el desarrollo de software, la falta de mujeres en mesas de decisión continúa exigiendo firmeza para ganar espacio frente a estructuras tradicionales.
Referentes y conciliación real
Remarcan la urgencia de visibilizar el trabajo de las investigadoras a través de iniciativas como Women Space Extremadura o proyectos universitarios de divulgación. Respecto a la conciliación, destacan que la región ofrece un entorno más amable para cuidar de la familia, aunque insisten en que la maternidad no debe penalizar el desarrollo profesional de la mujer.