RINCONES CON ENCANTO
La piscina Gaudí de Sierra de Gata
Las Herías, en Descargamaría, combina agua, cerámica y naturaleza en una de las zonas de baño más singulares del norte de Extremadura
Canal Extremadura El río Árrago pone el agua; la Sierra de Gata, el paisaje; y la cerámica, el color.
Mosaicos de colores, pequeñas cascadas, bancales de piedra y agua fresca. La piscina natural de Las Herías, en Descargamaría, llama la atención incluso antes de entrar en el agua. Sus paredes y zonas de descanso están revestidas con piezas cerámicas de diferentes formas, relieves y colores que recuerdan al universo de Antoni Gaudí.
La comparación no significa que exista una relación directa con el arquitecto catalán. Su origen está en una intervención artística realizada en la propia comarca. El proyecto está vinculado al arquitecto cacereño Tomás Vega Roucher y al artesano Andrés Amores, de Ceclavín, que desarrollaron una particular forma de trabajar la cerámica basada en el denominado sistema E-corte.
La técnica permite intervenir la arcilla antes de su cocción y posterior esmaltado para conseguir piezas con diferentes formas, texturas y colores. El resultado, aplicado a los muros y bancales de la piscina, rompe con la imagen habitual de las zonas de baño y convierte la cerámica en parte esencial del paisaje.
Los mosaicos convierten los muros de la piscina en una sucesión de formas y tonalidades que contrastan con el verde de la vegetación y el gris de la piedra. Una intervención artística poco habitual en una zona de baño que ha terminado dando a este espacio una identidad propia. El resultado es una piscina natural diferente a las demás en la que el Árrago pone el agua; la Sierra de Gata, el paisaje; y la cerámica, el color.
Pero los azulejos no son el único elemento destacado. La zona de baño aprovecha el desnivel del terreno mediante bancales y pequeñas terrazas, con espacios para sentarse y descansar. El agua circula entre diferentes niveles y en uno de sus extremos forma pequeños saltos que aportan movimiento al conjunto.
Las Herías se encuentra junto al río Árrago, en uno de los valles más característicos de Sierra de Gata. La piscina está situada a las afueras de Descargamaría, en dirección a Robledillo de Gata, y su entorno permite combinar el baño con un paseo por un paisaje marcado por las montañas y los bosques que acompañan al cauce.
El Árrago es uno de los grandes ejes naturales de esta parte del norte cacereño. Nace en la Sierra de Gata y atraviesa un territorio de fuertes pendientes antes de continuar hacia el valle del Alagón. En varios de sus tramos conserva un elevado grado de naturalidad y uno de ellos está incluido en el Catálogo Nacional de Reservas Hidrológicas como Reserva Natural Fluvial. La protección reconoce el valor de un río que conserva características propias de los cursos de montaña mediterránea de la cuenca del Tajo. Su cauce combina zonas de corriente, saltos y pequeñas pozas, mientras las riberas forman corredores de vegetación que conectan diferentes espacios naturales.
En torno a su cauce aparecen bosques de ribera, con alisos, fresnos, sauces y otras especies asociadas a los cursos de agua. Más arriba, las laderas de la sierra incorporan una gran variedad de formaciones vegetales: robledales, castañares, alcornocales, encinares y zonas de matorral. Esta diversidad vegetal se traduce también en una importante variedad de fauna. El valle constituye un corredor para numerosas especies de aves y mamíferos y las aguas del Árrago albergan diferentes especies de peces características de las cuencas del oeste peninsular. Entre ellas destaca la colmilleja del Alagón, un pequeño pez asociado a los cursos fluviales de esta zona y que tiene una distribución muy limitada. También están presentes la boga del Tajo y otras especies propias de los ríos de la cuenca.
Las riberas son además espacios fundamentales para anfibios, reptiles e insectos vinculados a los ambientes húmedos. En las zonas mejor conservadas, la vegetación de galería proporciona sombra sobre el agua, mantiene la humedad y ofrece refugio y alimento a numerosas especies.
El paisaje se completa en las laderas con una de las aves más emblemáticas de la Sierra de Gata: el buitre negro. La comarca cuenta con importantes áreas de presencia de esta especie, junto a otras grandes rapaces como el buitre leonado, el águila real, el azor o el búho real.
Por eso, alrededor de la piscina también merece la pena levantar la vista. El paisaje que rodea Las Herías forma parte de un territorio mucho más amplio, incluido en diferentes espacios de protección ambiental y atravesado por caminos y senderos que permiten descubrir el valle del Árrago.
Y el propio Descargamaría aporta otra razón para detenerse. El municipio conserva una arquitectura tradicional muy característica de la zona con viviendas que se adaptan al terreno y combinan piedra, madera, adobe y entramados, con balconadas y grandes aleros que protegen las fachadas. Muchas de estas construcciones mantienen la estructura tradicional de las casas serranas y forman un conjunto especialmente ligado al paisaje.
Entre sus principales elementos patrimoniales se encuentra la iglesia de San Julián el Hospitalario, levantada entre finales del siglo XV y comienzos del XVI. El templo conserva en su interior diferentes elementos artísticos, entre ellos un retablo mayor atribuido a Lucas Mitata y fechado en el siglo XVI.
También merece una visita la ermita del Santo Cordero, donde se conserva un destacado artesonado de tradición mudéjar, además de la ermita del Cristo del Humilladero.
Y siguiendo el curso del Árrago, a pocos kilómetros, aparece Robledillo de Gata, uno de los conjuntos de arquitectura popular mejor conservados de la provincia de Cáceres. Sus casas de piedra, madera y adobe se adaptan a la estrechez del valle y convierten el paseo por sus calles en otra forma de descubrir la sierra.
Entre Descargamaría y Robledillo, el paisaje mantiene precisamente esa combinación que define a este territorio: agua, bosque, piedra y arquitectura tradicional.