Celebración del Cáceres Basket en el vestuario tras la victoria en Toledo.
El Cáceres Basket protagonizó una de las noches más memorables de su historia reciente al pasar, en apenas cinco segundos, de perder por cuatro puntos a ganar el partido y sellar su clasificación para los playoff. Dos triples consecutivos de Palazuelos y Álex Mazaira voltearon el marcador para cerrar un triunfo épico por 75‑77.
Nadie contaba con ese desenlace a falta de cinco segundos para el final, pero los verdinegros, obligados a ganar para mantenerse con vida, lo hicieron de la manera más heroica posible. La victoria se celebró por todo lo alto junto al centenar de aficionados cacereños desplazados hasta Toledo, que empujaron al equipo hasta el último momento.
Si hay que señalar un nombre propio en este triunfo, ese es el de Álex Mazaira. En la última jugada del partido, Kalinicenko le entregó el balón decisivo para que se jugara un triple que ya es historia del club. La canasta sobre la bocina desató la euforia verdinegra.
Un partido contradictorio
El partido fue una auténtica montaña rusa. Los verdinegros impusieron su estilo de alta anotación durante los primeros cuartos, yendo por debajo en el marcador durante muchos minutos, pero se llevaron el triunfo al final, cuando más costaba aumentar la puntuación.
Al descanso se marchó el equipo de Jacinto Carbajal tan solo un punto por debajo en el marcador, sustentado por la anotación de hombres como Leveque, Strikker o Kalinicenko, que volvió a ser decisivo durante los 24 minutos que estuvo sobre la cancha.
Tras la reanudación, el cuadro local vivió sus mejores momentos del partido. Los verdinegros fueron a remolque práctcamente en la totalidad de esos 10 minutos y comenzaron el periodo definitivo 5 puntos abajo.
Un último cuarto en el que Toledo solo pudo anotar 14 puntos, y el acercarse en el marcador llenó de moral a los verdinegros, quienes, a falta de 8 segundos, perdían por cuatro. Palazuelos se encargó de reducir esa diferencia a tan solo un punto, para que, sobre la bocina, Mazaira elevara a la locura a un Cáceres que cambió la leyenda de la noche toledana.
Superada la euforia, el Cáceres ya mira a los playoff, donde tiene rival confirmado para los octavos de final. Los verdinegros se medirán al Basket San Antoni de Ibiza, segundo clasificado del Grupo Este, en una eliminatoria exigente que llega tras una clasificación tan sufrida como inolvidable.