Este miércoles, el Cacereño ha regresado al trabajo para preparar el partido del domingo ante la Ponferradina, un partido crucial en las aspiraciones de permanencia de los verdiblancos. Un entrenamiento en el que ha participado uno de los nombres de la semana, Ajenjo, que ha hecho parte del mismo. Y junto a él ha estado otro de los protagonistas de estos últimos días, el portero Álex Quevedo.
El guardameta mallorquín disputó el pasado fin de semana sus primeros minutos bajo la portería verdiblanca, en Ferrol. Fue, eso sí, un debut amargo, donde contrastaron la alegría de disputar sus primeros minutos con el equipo y la tristeza de una dura derrota. "No supimos saltar al partido", afirma, "pero hay que aprender de esto para los próximos".
Se enteró un día antes
Quevedo ha asegurado que no supo que iba a debutar hasta veinticuatro horas antes del encuentro. Indica que lo afrontó "con confianza" y "yendo a por el partido". "Al principio estuve algo nervioso, como es normal", afirma, pero lo superó "con el paso de los minutos" y con "la ayuda" de sus compañeros.
Ahora los de Julio Cobos intentan pasar página de lo ocurrido en Ferrol y se centran en su próximo encuentro ante el conjunto berciano.