14 Abril 2026, 21:11
Actualizado 14 Abril 2026, 21:22

El antiguo convento de las Trinitarias de Badajoz, abandonado desde hace más de 25 años, podría recuperar su esplendor convertido en un hotel de 50 habitaciones en pleno casco antiguo de la ciudad. El primer paso para hacer realidad este proyecto ya se ha dado con la publicación del estudio detalle en el Diario Oficial de Extremadura, un documento clave para poner en marcha la iniciativa.

El histórico edificio, datado en el siglo XIV, se sitúa a los pies de la Torre de Espantaperros y junto a la Plaza Alta, una de las zonas con mayor valor patrimonial de Badajoz. Según recoge el estudio, el antiguo convento acogería los espacios comunes del hotel, como la recepción, salas de reuniones e incluso un gimnasio, mientras que las habitaciones se distribuirían en dos inmuebles anexos de nueva construcción, de dos plantas cada uno.

Se trata de un proyecto ambicioso y técnicamente complejo. La intervención deberá afrontar la rehabilitación de un edificio histórico en estado de ruina, localizado además en un entorno de alto valor arqueológico. Por ello, antes de iniciar las obras será necesario realizar catas y estudios arqueológicos previos. Uno de los elementos más singulares que se conservarán es la gran puerta de estilo mudéjar, prevista como entrada principal del futuro hotel y uno de los pocos ejemplos de arquitectura civil de esa época que aún se mantienen en la ciudad.

El proyecto contempla también la recuperación de la antigua iglesia de la Concepción, así como restos del hospital que existió originalmente en el conjunto. En total, la actuación alcanzaría más de 3.000 metros cuadrados construidos, integrando patrimonio histórico y arquitectura contemporánea.

El promotor de la iniciativa es un empresario de Olivenza, propietario del convento, que ha encargado el diseño y desarrollo del proyecto al estudio de arquitectura Alfiro, con sede en Badajoz. Por el momento, no han trascendido ni el volumen de inversión ni los plazos previstos para su ejecución.

La actuación aspira a devolver la vida a un edificio emblemático, catalogado dentro del patrimonio histórico de Extremadura y que actualmente figura en la lista roja de inmuebles en riesgo de derrumbe. De confirmarse, la transformación del convento de las Trinitarias supondría un impulso para la revitalización del casco antiguo y para la oferta turística de la ciudad.