A poco más de una semana del inicio de la Semana Santa, Cáceres vive este sábado uno de los actos más esperados de la Cuaresma: el Via Crucis del Santísimo Cristo de la Buena Muerte, organizado por la Unión de Cofradías Penitenciales y que ha congregado a cientos de devotos en el centro de la ciudad.
La imagen del Cristo de la Buena Muerte desfila en estos momentos acompañada por la Cofradía de los Ramos en un recorrido que busca, además de preparar espiritualmente a los fieles, sensibilizar sobre la persecución religiosa que sufren miles de personas en distintas partes del mundo.
El Via Crucis incluye un componente artístico destacado. En cada una de las catorce estaciones se proyectan obras pictóricas de artistas españoles, una forma de unir fe, arte y reflexión en torno al misterio de la Pasión.
La parte musical tiene también un papel esencial: un trío de viento acompaña el cortejo, mientras que el tenor Juan Carlos Martos interpreta dos piezas clave de la música sacra. En la Estación IV, los asistentes escuchan el Ave María de Caccini, y en la Estación XII, el Pie Jesu de Weber, creando un ambiente solemne que envuelve el paso del Cristo por las calles cacereñas.
Los fieles que han acudido al acto aseguran que este Via Crucis marca el inicio del ambiente cofrade en la ciudad y reconocen que ya “cuentan las horas” para la llegada del Domingo de Ramos, que dará comienzo oficialmente a la Semana Santa cacereña.