10 Marzo 2026, 14:03
Actualizado 10 Marzo 2026, 15:36

Aldeas Infantiles ha presentado este martes un informe en el que reclama mayor protección para los menores en Internet, alertando de los riesgos asociados al uso temprano y sin supervisión de dispositivos móviles. La organización denuncia cifras “alarmantes”, entre ellas que siete de cada diez niños de entre 10 y 15 años ya tiene teléfono propio.

La presencia del móvil en manos de menores es cada vez más habitual y empieza a edades muy tempranas. Desde Aldeas Infantiles reconocen que muchos adultos también viven hiperconectados, lo que contribuye a normalizar la exposición continua de los menores: “Es muy cómodo que haya un niño quieto, sin molestar, conectado a una pantalla”, explican.

El informe señala que uno de los principales riesgos es que muchos jóvenes comienzan a construir su identidad en función de lo que ven en redes sociales y plataformas digitales, un proceso que puede condicionar su autoestima y su desarrollo emocional. “A veces pensamos: si todos los niños de la clase tienen pantalla, mi hijo también tiene que tenerla”, advierten, subrayando la presión que sienten muchas familias.

Los expertos recuerdan que el teléfono no es del niño, sino del adulto, y que supervisarlo no significa invadir, sino proteger: “No es controlar, es proteger”, insisten.

Por todo ello, Aldeas Infantiles reclama más información y formación para las familias, así como normas claras que permitan crear entornos digitales más seguros para la infancia. La organización insiste en que la prevención y los límites razonables son esenciales para reducir situaciones de riesgo y acompañar a los menores en un uso saludable de la tecnología.