El Gobierno defiende que su apuesta por las energías renovables está amortiguando el impacto de la crisis energética derivada de la tensión con Irán. Pedro Sánchez asegura que España mantiene precios eléctricos más bajos que otros países europeos, gracias a un sistema con mayor peso de generación renovable.
España está entre los países con los precios de la electricidad más baratos, como suele ser habitual. La explicación está, en parte, en la gran presencia de energías renovables en nuestro país.
"Pero más renovable no significa precio más barato. El precio no lo determina la cantidad de generación renovable, sino el precio marginal, es decir, la última tecnología que entra en la casación de precios", asegura el asesor estratégico del Grupo Emececuadrado, Alberto Arestizabal. Que en España suele ser la hidráulica, más barata que, por ejemplo, el gas, al que tienen que recurrir en otros países del continente.
"Alemania apostó por las renovables y tiene cero de nuclear; tiene unos precios muchísimo mayores que Francia y España", señala Arestizabal. Pero esa apuesta por las renovables también tiene un coste en la factura. Históricamente siempre hemos pagado incentivos: "El famoso RECORE, es decir, el pago a las renovables. Lo mismo que en otra época también se pagó incentivo a las nucleares o al pago de combustibles nucleares. Siempre ha habido esos costes añadidos" dice Arestizabal.
Suben la factura un 11 o 12%, pero no es lo único que abonamos. Lali Mbermejo, técnica de la UCE, señala que "casi el 15% a peajes de transporte y distribución, el 21% a impuestos, alquiler del contador el 1,66%, otros cargos relacionados con la aplicación de la factura un 11% y realmente de energía un 42%".
El precio de la energía supone menos de la mitad de lo que pagamos.