9 Enero 2026, 15:10
Actualizado 9 Enero 2026, 17:07

El modelo actual de financiación está basado en el principio de solidaridad, con el objetivo de garantizar el estado del bienestar en todo el país. Este sistema busca asegurar unos servicios mínimos en todos los territorios, independientemente de su nivel de riqueza.

“Debemos ser solidarios”

Antonio Madera del Pozo, experto en análisis financiero, explica: «Tenemos que garantizar unos servicios mínimos en todos los territorios del país, independientemente del nivel de riqueza, y debemos ser solidarios».

Por su parte, Jesús Bardají, asesor financiero, señala que el modelo actual implica que «quien más tiene más contribuye al resto del Estado para que todos tengan bienestar». Sin embargo, apunta que la propuesta de cambio se orienta hacia el principio de ordinalidad, es decir, «quien más paga, más recibe».

Cataluña y Madrid, las grandes beneficiadas

Este principio beneficiaría a las regiones que más contribuyen a la caja común, como Cataluña o Madrid, y perjudicaría a las que se encuentran a la cola, como Extremadura.

Madera advierte: «Realmente, aquellas regiones que tienen menos capacidad de generar riqueza, por su propia historia, quedarían en desventaja. Al romperse el principio de solidaridad, se rompe la baraja».

Extremadura es deficitaria en unos 1.900 millones de euros, cantidad que el sistema actual compensa para mantener el nivel de servicios. Bardají añade: «Si Europa quiere aplicar este principio, como quiere Cataluña, España quedaría a la cola, porque España es la Extremadura de Europa».

Compensaciones y dudas sobre el futuro

El Gobierno ya ha anunciado que habrá compensaciones, pero los expertos son cautos. «Eso lo puedes poner cuando la economía va bien, pero cuando la cosa esté complicada, ¿de dónde sacarán esos recursos?», advierte Madera.

Ambos ven complicado que la medida, que debe pasar por el Congreso, salga adelante.