21 Enero 2026, 12:16
Actualizado 21 Enero 2026, 12:51

Extremadura también ha sido testigo de trágicos accidentes ferroviarios a lo la largo de su historia que han costado la vida de más de medio centenar de personas. El más reciente se produjo en Carmonita en 2010 con dos fallecidos. El más grave ocurrió en Villafranca de los Barros hace 65 años y hubo 16 muertos.

Primeras tragedias del siglo XX


El 12 de octubre de 1921 el tren correo que cubría la ruta Badajoz-Madrid descarriló a la entrada de la estación de Villagonzalo tras una fuerte tormenta. Fallecieron entre 12 y 16 personas, según las distintas fuentes.
El 29 de abril de 1926, la rotura de un carril provocó el descarrilamiento del tren que realizaba el trayecto entre Astorga y Plasencia. Ocurrió entre Baños de Montemayor y Hervás, a dos kilómetros de esta localidad. El balance oficial fue de 5 fallecidos.

Tragedias de los años 50 y 60


El 2 de agosto de 1954, un tren de mercancías sufrió un terrible accidente cuando un puente de la línea Zafra-Huelva se desplomó a su paso cerca de Bodona de la Sierra. Murieron 13 personas.
El 16 de septiembre de 1961 se produjo el accidente de mayor impacto. Cuatro vagones cargados de mineral se desprendieron de un convoy y chocaron contra un tren de viajeros entre Villafranca y Los Santos de Maimona, causando 16 muertos.

La tragedia más reciente


El accidente más reciente ocurrió el 6 de septiembre de 2010 en Carmonita, en la provincia de Badajoz. Un tren regional Madrid-Mérida arrolló a un camión en un paso a nivel provisional de las obras de alta velocidad, dejando 2 fallecidos.