Camiones estacionados.
Extremadura se enfrenta a una situación crítica en el sector del transporte por carretera. La región necesitará 2.500 nuevos conductores en los próximos cinco años, una cifra que no solo responde a la demanda laboral, sino a la ausencia de relevo generacional que denuncia la Asociación de Empresarios del Transporte.
Su secretario general, Alonso Sánchez Álvarez, explica que cada año deberían incorporarse unos 500 nuevos profesionales solo para cubrir jubilaciones y bajas. Sin embargo, el sector no consigue retener a los jóvenes que se acercan a esta actividad. “A la hora de la verdad no tienen interés en incorporarse”, señala, apuntando como principal motivo la dificultad para conciliar la vida laboral y familiar debido a la dureza de los horarios y la falta de previsión a largo plazo. “El problema no es el salario”, añade.
Un sector envejecido: “No hay quien quiera esto”
La situación se percibe también entre los conductores veteranos. José Ramón Escribano, autónomo con más de cuatro décadas en la carretera, lo resume con claridad: “Yo ya tengo 61 años… a los 65 lo dejaré, y no hay quien lo quiera esto”. Su testimonio refleja una realidad que las empresas conocen bien: los nuevos perfiles profesionales no llegan y los actuales trabajadores están próximos a la jubilación.

La Junta activa ayudas para captar nuevos profesionales
Para hacer frente a esta escasez, la Junta de Extremadura ha puesto en marcha ayudas para financiar la obtención de permisos de conducir —B, C+E y D— con una inversión de 2 millones de euros.
La secretaria general de Empleo, María José Nevado, detalla que las cuantías serán de 400 euros para el carné B, 1.300 euros para el permiso de camión y hasta 1.500 euros para camión con remolque o autobús. Las ayudas, destinadas a cubrir formación teórica y práctica, podrán solicitarse hasta el 22 de enero de 2027.
La demanda dispara las matriculaciones en autoescuelas
Las autoescuelas extremeñas están notando el impacto directo de la necesidad de nuevos conductores. Antonio Macedo, directivo de una autoescuela placentina, explica que la previsión inicial de 2.000 solicitudes obligó a la Junta a duplicar el presupuesto, que finalmente alcanzó casi 8 millones de euros.
Benito Benítez Nieto, administrador de otra autoescuela, confirma que esta demanda “ha obligado a realizar nuevas inversiones en camiones y autobuses”, una renovación que no se veía desde hace años.
Un problema estructural
Tanto el sector como la administración coinciden en que la falta de transportistas es un problema estructural. Las empresas reclaman una formación más adaptada a los nuevos perfiles tecnológicos vinculados a la logística, mientras intentan hacer el sector más atractivo para que los jóvenes encuentren estabilidad y futuro en él.
Abierto el plazo para solicitar el Bono de Formación del Transporte