María Guardiola, candidata popular a la presidencia de la Junta de Extremadura, en la Asamblea
La sesión de investidura en la Asamblea de Extremadura ha continuado este miércoles con la réplica de la candidata a la presidencia de la Junta, María Guardiola, a las intervenciones de los grupos parlamentarios. Guardiola ha comenzado su intervención lamentando el tono del debate y ha acusado a la oposición de haber faltado al respeto a la Cámara. “El respeto ha brillado por su ausencia en los escaños de la izquierda”, ha señalado, defendiendo que “los insultos no son política” y apelando a la necesidad de diálogo y entendimiento entre grupos.
La candidata ha rechazado la visión “catastrofista” trasladada por la oposición sobre la situación de Extremadura y ha acusado al Partido Socialista Obrero Español de haber ejercido durante años un papel de bloqueo político en la región. En referencia a la portavoz socialista, Piedad Álvarez, Guardiola ha defendido su proyecto como una propuesta de cambio respaldada, según ha dicho, por “más del 43% de los extremeños”, subrayando que el acuerdo con Vox responde a la necesidad de dar estabilidad institucional.
"No es fascismo"
“El acuerdo va a dar estabilidad a nuestra región y representa a las tres quintas partes de los diputados de esta Cámara”, ha afirmado, defendiendo que la gobernabilidad “no es fascismo, es democracia” y que supone “pasar del bloqueo al acuerdo”. Guardiola también ha reprochado al PSOE su política de pactos a nivel nacional con "terroristas" y "separatistas" que quieren "acabar con España" y ha acusado a sus rivales de no poder dar lecciones de estabilidad. En este sentido, ha defendido la legitimidad del pacto alcanzado tras las elecciones autonómicas.
En materia de políticas públicas, la candidata ha avanzado compromisos en sanidad, educación y familia, entre ellos la ampliación de la gratuidad de la educación de 0 a 3 años y la mejora de las condiciones del profesorado. En el ámbito económico y social, ha defendido medidas de apoyo al campo extremeño y ha cuestionado las críticas recibidas: “¿Qué tiene de peligroso o retrógrado o facha dar la cara por los agricultores extremeños?”, ha señalado.
Guardiola también ha reivindicado la gestión de su Ejecutivo en materia sanitaria, asegurando una reducción de listas de espera y una mejora de la planificación y la inversión en el sistema público.
Central nuclear, igualdad y migración
Uno de los puntos centrales de su intervención ha sido la energía, donde ha confirmado la defensa de la continuidad de la central nuclear de Central Nuclear de Almaraz, al considerar que es clave para la soberanía energética.
En relación con la prevención de incendios y el proyecto de regadío de Tierra de Barros, ha acusado a gobiernos anteriores de falta de avances y ha defendido la necesidad de colaboración con regantes y Bruselas para desbloquear proyectos.
En el tramo final de su intervención, la presidenta ha defendido su visión del feminismo “basado en hechos y resultados” y ha asegurado que su gobierno no dará “ni un paso atrás en igualdad”. Sobre inmigración, ha defendido una política “legal, ordenada y vinculada al trabajo”, acusando al Gobierno central de generar descontrol en la gestión migratoria.
Finalmente, dirigiéndose a Vox, ha apelado a la estabilidad del acuerdo de gobierno: “El PP va a cumplir. No somos el mismo partido, pero nos une la voluntad de mejorar Extremadura”.