19 Enero 2026, 13:43
Actualizado 19 Enero 2026, 14:23

El accidente se produjo a las 19.45 horas de la tarde de ayer en un tramo recto de la línea Madrid-Sevilla. Los tres últimos vagones del IRYO que subía a Madrid descarrilaron e invadieron la vía contraria, por la que en ese momento circulaba el ALVIA que bajaba hacia Huelva. La cabecera de este último y la cola del IRYO chocaron. Los primeros vagones del ALVIA descarrilaron también y cayeron por un terraplén.
 

En los dos coches más afectados del ALVIA viajaban 53 personas, en todo el tren IRYO 317. La velocidad del tramo es de 250 kilómetros por hora. Los trenes circulaban a 205 y 210, según RENFE. Su presidente ha sido el primero en descartar esta mañana el fallo humano y el exceso de velocidad como causas del siniestro.


Puede que las conclusiones tarden un mes. Ya se ha creado una comisión de investigación independiente, y la Guardia Civil trabaja sobre el terreno por un accidente que instruye un juzgado de Montoro. Se analiza la vía y también las ruedas de los últimos vagones del IRYO. Para el ministro de Transportes las circunstancias del siniestro son tremendamente extrañas. El tramo de la vía fue renovado en mayo pasado y el IRYO había pasado una inspección técnica hacía 5 días. Esta mañana los equipos de emergencias siguen trabajando en el lugar del accidente, buscando cuerpos debajo del amasijo de los vagones. Para el presidente de Andalucía es muy probable que haya más víctimas mortales.

 

La línea Madrid-Sevilla permanecerá cerrada durante todo el día. Más de 200 trenes han sido ya cancelados.