Imagen archivo. José Luis Quintana, delegado del Gobierno en Extremadura.
El delegado del Gobierno en Extremadura, José Luis Quintana, ha mostrado su rechazo al acuerdo entre Partido Popular y Vox para conformar un gobierno de coalición en la región y facilitar la investidura de María Guardiola como presidenta de la Junta. Quintana ha considerado que el pacto supone una renuncia del PP a su papel como partido de Estado y la asunción de “todos los objetivos y planteamientos de la extrema derecha”.
En este sentido, se ha preguntado si “para esto se ha esperado cuatro meses, a que Madrid decidiera”, y ha lamentado que Extremadura haya permanecido sin gobierno durante ese tiempo para aceptar finalmente los postulados de Vox. A su juicio, el acuerdo evidencia una pérdida de autonomía política y se ha cerrado fuera de la comunidad, recordando que las principales declaraciones en las últimas semanas han llegado desde dirigentes nacionales de ambos partidos.
“Reparto de sillones” y recortes a la solidaridad
Quintana ha calificado el pacto de “tesis doctoral de insolidaridad”, asegurando que supone renunciar al carácter solidario de Extremadura y que recoge, negro sobre blanco, medidas que contemplan recortes a colectivos vulnerables, sindicatos y organizaciones sociales. En su opinión, “todo responde a un reparto de sillones”, con la concesión de una vicepresidencia y varias consejerías, lo que convierte el acuerdo en algo “muy triste” para la región.
Rechazo al reparto de carteras y preocupación social
El delegado del Gobierno ha cuestionado especialmente el reparto de competencias. Ha criticado que se entregue Agricultura y Medio Natural a una formación que niega el cambio climático, así como Familia e Infancia a un partido que, según ha recordado, mantiene posiciones insolidarias. “No hay quien entienda este reparto de sillones”, ha insistido, alertando además de que algunas de las medidas contempladas en el acuerdo podrían ser inconstitucionales, especialmente las relacionadas con menores y políticas sociales.
En este contexto, Quintana ha señalado la preocupación de colectivos sociales, como la comunidad islámica, con la que mantiene contacto, y ha puesto como ejemplo localidades como Don Benito, donde ha destacado los niveles de integración y convivencia. A su juicio, resulta incomprensible que un partido que aspira a ser de Estado asuma acuerdos que cuestionan ese modelo de convivencia.