31 Marzo 2026, 20:27
Actualizado 31 Marzo 2026, 20:27

La Comisión Europea ha alertado este martes a los Estados miembros sobre la necesidad de reducir la demanda energética, especialmente de productos derivados del petróleo, ante un escenario prolongado por el conflicto en Oriente Próximo. Aunque por ahora no se registran problemas inmediatos de suministro, la situación podría afectar a los precios y la estabilidad del mercado durante meses.

El comisario de Energía, Dan Jorgensen, ha advertido que incluso si se alcanzara la paz mañana, "no volveríamos a la normalidad en un futuro previsible" debido a los daños en la infraestructura energética de la región. Por ello, ha insistido en actuar con unidad y coordinación entre países para evitar respuestas fragmentadas que puedan agravar la situación.

Precios al alza

Desde el inicio del conflicto, los precios del gas han subido un 70% y los del petróleo un 60%, lo que ha incrementado la factura energética de la Unión Europea en unos 14.000 millones de euros en apenas un mes. Entre los productos más tensionados se encuentran el diésel y el combustible de aviación, mientras que los precios de la electricidad también reflejan esta presión.

Para reducir la demanda, la Comisión recomienda medidas inspiradas en el plan de diez puntos de la Agencia Internacional de la Energía: fomento del teletrabajo, reducción de los límites de velocidad, impulso del transporte público, uso compartido de vehículos y conducción eficiente. Jorgensen destacó que cada país puede adaptar estas medidas a sus necesidades y que no se trata de un paquete uniforme para todos los Estados miembros.