Las torrijas, uno de los dulces más tradicionales de la Semana Santa, llegan este año a los hogares y pastelerías con un notable incremento de precio. El motivo: la subida del coste de sus ingredientes básicos, huevo, azúcar y leche, que, según los profesionales del sector, acumulan un aumento de alrededor del 50% en los dos últimos años.
En el Horno de Nogales, donde elaboran algunas de las torrijas más demandadas por restaurantes y pastelerías de la región, confirman que la subida de la materia prima ha sido difícil de asumir, aunque la demanda sigue siendo alta.
Paqui Martínez, pastelera, explica: “Nosotros las hacemos todo el año porque servimos todo el año a restaurantes. Hace dos semanas empezamos la producción fuerte: unas 600 torrijas diarias, y así hasta después de Semana Santa”.
Un clásico que se reinventa
A pesar de ser una receta tradicional, la torrija se ha convertido también en terreno de innovación para muchos maestros reposteros. Los restaurantes la incluyen durante todo el año en sus cartas de postres y la adaptan a nuevos gustos y presentaciones.
La pastelera Isabel Fernández detalla que “en restaurantes y postres de bodas cada vez se piden más. Las hay de pistacho, con helado, caramelizadas…”.
Lo que nació como una receta humilde, ligada a la cocina de aprovechamiento, se ha transformado en una auténtica delicatessen que pocos quieren perderse en estas fechas, incluso con la subida de precios.
En definitiva, un bocado dulce que sigue siendo un imprescindible de la Semana Santa… aunque este año cueste algo más.