Apaga el Bluetooth si no lo estás usando.
El Bluetooth es una herramienta cotidiana para conectar el teléfono móvil a auriculares, altavoces, relojes inteligentes u otros dispositivos. Sin embargo, aunque activarlo o desactivarlo es tan simple como pulsar un botón, la mayoría de los usuarios mantiene esta función encendida de forma permanente sin conocer los riesgos que esto puede implicar.
Según explica en su web la Unión de Consumidores de Extremadura, cada vez más especialistas en ciberseguridad advierten de que dejar el Bluetooth activo continuamente es una mala práctica, ya que expone a los dispositivos a dos amenazas principales: el Bluejacking y el Bluesnarfing.
El Bluejacking es una técnica de bajo impacto que consiste en el envío de mensajes no solicitados (spam) a un dispositivo cercano con el Bluetooth activado. Aunque puede resultar molesto, no supone un peligro grave.
Mucho más preocupante es el Bluesnarfing, un ataque que aprovecha vulnerabilidades del protocolo Bluetooth para acceder sin permiso ni conocimiento del usuario a información privada almacenada en el dispositivo. Este tipo de intrusión puede permitir a un atacante obtener datos personales, contactos o incluso archivos.
Aunque los teléfonos modernos incorporan medidas de seguridad más robustas que en el pasado, los expertos recuerdan que ninguna tecnología es completamente infalible. Por ello, recomiendan seguir una serie de pautas básicas para minimizar riesgos:
- Apagar el Bluetooth cuando no se utilice, especialmente en lugares con mucha afluencia de personas como aeropuertos, centros comerciales o transporte público.
- Configurar el móvil en modo “No visible” o “Oculto”, de manera que otros dispositivos no puedan detectarlo.
- Mantener el sistema operativo actualizado, ya que las actualizaciones incluyen parches que corrigen vulnerabilidades aprovechadas por ataques como el Bluesnarfing.
- No aceptar solicitudes de emparejamiento de dispositivos desconocidos, una de las vía más comunes para intentar acceder al teléfono.
Con estas medidas sencillas, los usuarios pueden reducir notablemente las posibilidades de sufrir un intento de intrusión y proteger mejor su información personal en un entorno cada vez más conectado.